martes, 17 de febrero de 2009

PERSÉPOLIS

Y... después de un montón de días sin escribir, en vez de contar cosas de San Valentín, del viaje a Teruel o sueños que por algún motivo llevo días sin recordar, os voy a hablar de Persépolis...

Todo empezó con el anuncio del Golf, aunque parezca mentira. Hace unos meses Volkswagen nos sorprendió con un anuncio en el que la música era una versión del Eye of The Tiger que salía en la película Rocky III, pero cantada por una deliciosa voz femenina y con un acompañamiento melódico de guitarra, piano, violines y alguna trompeta en el estribillo.



Leo es un fan de esa canción en todas sus versiones, así que enseguida mostró interés por el anuncio, y como soy una mala madre que le da todos los caprichos, me puse a investigar. Me costó lo suyo, no os creáis, porque cada vez que buscaba en google las distintas versiones de la canción, por algún motivo no la relacionaba con ninguna película, y menos con Persépolis, obra de cuya versión original en cómic había oído campanas, pero que no veía que podía tener que ver con Eye of the Tiger.

Pero tras varias horribles versiones en Jazz y acústicas que sólo se encontraban en Youtube, por fin pude oír la versión de Persépolis, y, ¡bingo! Pues va a ser que sí... la hermosa canción estaba en la BSO de dicha película.

La cosa se quedó en standby. Leo ya tenía su canción y mi curiosidad y mi ego ya estaban satisfechos... Pero lo poco que había leído sobre la película en plena búsqueda se quedó en mi subconsciente, y cuando la semana pasada Josema encontró una emisión de la misma haciendo zapping en el canal Cinemateka, me senté en el sofá y no me perdí un fotograma.

La película me sorprendió muy gratamente, pese a mi aversión por el cine en versión original subtitulada (al menos estaba en francés, y me coscaba de los diálogos sin tener que leer demasiado), por los temas políticos y por las películas de guerra en general. En su día el cómic de Persépolis tampoco me había llamado la atención por lo mismo, y porque además el tipo de dibujo, simplón e infantiloide, no me llamaba nada.

Así que doble sorpresa, la verdad. Las aventuras autobiográficas de Marjane Satrapi me engancharon. La animación me pareció soberbia (respetando el dibujo simplista y sin embargo, dándole un realismo, una continuidad y una fluidez que a veces se está perdiendo en la animación moderna). Y la historia me dio mucho, pero mucho que pensar. Hasta el punto que el pasado sábado me encontré el cómic original, en el que está basado la película, como regalo de San Valentín.

No voy a contar el argumento de la historia, para eso os miráis los enlaces sobre la misma, o mejor aún, la veis o la leéis, que merecen la pena. Pero a mi me recordó mucho algunas cosas de mi infancia, y sobre todo cosas que me contaban mis padres. Y es que al principio de la historia, Marjane (que tiene sólo dos años menos que yo, por lo que ambas hemos vivido las mismas épocas) vive con sus padres en el Irán del que yo escribí en un trabajo para el colegio (¡cómo me acuerdo de ese trabajo! No sé por qué, pero el nombre del Sha se me quedó grabado), bajo una dictadura que me recordaba muchísimo a la España de Franco. Así, se puede ver que tienen muchas libertades coartadas, pero tienen buenos puestos de trabajo, visten más o menos como quieren, pueden ser, en cierto modo y sin extremismos, ellos mismos... No es la mejor forma de vida, eso está claro, pero de pronto estalla la rebelión... y entonces sí que lo pierden todo, bajo el fundamentalismo islámico...

Y me recordó tremendamente dos cosas que me contaban mis padres, quienes, en muchas cosas, se parecían a los padres de Marjane. Una, la respuesta que escogió mi madre en una encuesta de Círculo de Lectores, en la que le preguntaban “¿Qué prefieres, Libertad sin Paz, o Paz sin Libertad?”. Para mi sorpresa de adolescente revolucionaria (todos lo hemos sido, de una forma u otra), mi madre eligió Paz sin Libertad. Cuando yo le pregunté por qué, me respondió, simplemente "Porque sin Libertad, puede haber Paz, pero sin Paz, no hay Libertad”.

Qué gran verdad.

El otro recuerdo que Persépolis me reavivó, fue nuestro viaje a Yugoslavia, allá por 1981, cuando Yugoslavia todavía era un país. Si algún día tengo tiempo y ganas, supongo que tendré que ir escribiendo sobre viajes pasados. Todo viaje es una aventura, todo viaje es una experiencia única, porque aunque vuelvas, como comprobamos el año pasado en Irlanda después de 10 años, ya no es el mismo lugar ni tú eres la misma persona.

Yugoslavia ya no existe. Cuando nosotros fuimos allí, españoles recién entrados en la democracia, Yugoslavia todavía estaba bajo la dictadura de Josip Broz Tito. Como en tantos viajes, la gente fue maravillosa y nos trató exquisitamente, hasta el punto que una familia nos invitó a tomar café en su casa, a pesar de que ni ellos hablaban español, ni nosotros su idioma, y que nuestro inglés, por aquel entonces, era rudimentario. Mi padre, por el método “Yo Tarzán-tú Jane”, con el que se expresa maravillosamente, se informó apasionadamente de la situación política en el país (estábamos en zona pro-albanesa, en una de las provincias en las que luego estallaría la guerra, así que imaginaros el ambiente). No sé si fue después de esa visita o en otro momento del viaje, pero durante el mismo, mi padre me comentó casi confidencialmente: “Esta gente nos trata así de bien porque nos admira. Los españoles hemos salido de una dictadura de forma pacífica, para pasar a un estado de democracia y libertad”. Yo entonces, con 13 años, lo entendí a medias. Me refiero a que lo que había pasado en España me parecía lo más natural del mundo: Franco había muerto, y España había evolucionado a un sistema de gobierno racional y moderno, ¿por qué no había de ser así?.

Al ver Persépolis me acordé de las palabras de mi padre, igual que me había acordado de ellas cuando estalló la guerra en Yugoslavia. El final de una dictadura rara vez es pacífico. Y cuando desaparece la paz, desaparece la poca libertad que se tenía durante la dictadura.

Son cosas en las que no pensamos, porque a estas alturas parece que no nos afectan. Pero cuando ves esas historias, las ves narradas en primera persona, y te das cuenta de que a esas personas les han ocurrido de verdad, de pronto descubres que sí, que también te podía haber pasado a ti.

Y te sientes muy afortunado, y repites ese mantra de “Virgencica, que me quede como estoy”....

5 comentarios:

Han Solo dijo...

Hola Sonia, bienvenida de nuevo. Yo me he leído el "Diario de Zlata". El diario qeuhizo la niña Zlata Filipovic, sobre el cerco a Srajevo, de la Guerra de Bosnia. Se me puso el corazón en un puño. Y a veces he pensado, que podría haber pasado algo parecido aqui, si el golpe de estado del 23F, hubiera tenido exito...

Lilith dijo...

Me encanta Persepolís se lo regalé a mi madre estas navidades y a ella también le gusto muchísimo. Pero no sabía que había una peli y la voy a buscar a ahora mismo!!!!

Sonia dijo...

Ya ves que yo he recorrido el camino inverso... primero la canción, luego la peli y por fin el comic. La peli te la recomiendo, se nota que la autora ha participado plenamente y no han machacado ni el guión ni el mensaje. Cuando se despide de su tio Anouch se te parte el alma....

Juan Pablo, me lo apunto. La verdad es que no soy dada a esos temas, ya lo digo. No me he leído el Diario de Anna Frank y rehuyo las pelis de guerra, sobre todo las relativas a la Guerra Civil española y a la Segunda Guerra Mundial, sobre todo por saturación (me parece un tema demasiado trillado); con honrosas excepciones como El Laberinto del Fauno o El Espinazo del Diablo en las españolas... Pero la verdad es que estos periodos que sí que nos ha tocado vivir de verdad hacen pensar y mucho.

Ah, respecto a la guerra de Yugoslavia, los relatos de Pérez-Reverte son desgarradores. El Pintor de Batallas te hace hasta sentir mal y todo...

(¿Es posible que me pida palabra de confirmación para escribir en MI PROPIO blog????)

Lilith dijo...

Si es posible, a mi tampoco me gusta el cine bélico. Es eso, me parece demasiado trillado, aunque hay honrosas excepciones. ni te imaginas cuantas veces he visto "Enemigo a la puertas"

Han Solo dijo...

has visto la version del anuncio de la Mutua del "Eye of the tiger"?
Es sensacional

 
Vivir para soniar - Templates Novo Blogger