Mostrando entradas con la etiqueta BJDs. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta BJDs. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de abril de 2010

CONAN ES UNA MARY SUE


Al hilo de la tan renombrada saga vampírica de Crepúsculo he leído (y oído) comentarios despectivos diciendo que la protagonista, Bella, era una “Mary Sue”. Dentro de mi ignorancia sobre según que temas, la verdad es que la definición, pensé, le venía como anillo al dedo. Y es que a mi me dicen “Mary Sue” y pienso en la típica niña bien de historia (norte)americana con moralina, ya saben, al hilo de “Peggy Sue se casó”… hasta físicamente me viene a la cabeza una damisela con pelo rubio y falda con cancan al estilo finales de los 50/principios de los 60, y una moralidad muy al estilo de la fantástica, preciosa película, “Pleasantville”. Sinceramente, pensé que la descripción le iba al pelo a Bella, y dentro del contexto en que lo leí, a los otros personajes a los que aplicaban dicho epíteto, como las inocentonas historias de Mercedes Lackey (que por cierto, son bastante más agradables de leer) o las acarameladas heroínas (siempre bellas, siempre inocentes, siempre con complejo de inferioridad) de las novelas románticas de toda la vida (las baratas, o las de Highlanders que tanta hilaridad sana nos han deparado en este hilo de mi foro favorito). Todo concordaba perfectamente.

Y de pronto, en ese foro en el que lurkeo pero nunca admitiré que visito, me encuentro información ampliada sobre las Mary Sues y me demuestran mediante diversos comentarios y enlaces que mi idea original está completamente equivocada. Porque resulta que una Mary Sue no es, como yo pensaba, el tipo de personaje que todas creamos en nuestras historias hiperhormonadas de adolescentes porque se trata de la chica inexperta, que es bonita pero no lo sabe (y no se lo cree, pero tiene que ser bonita para que sea creíble que el maravilloso protagonista se enamore de ella), que no tiene nada de especial pero que al final saca lo mejor de sí misma para conseguir salvar la historia, que al final da grima de lo acaramelada que es… en fin, una Bella de Crepúsculo cualquiera. Vamos, que a mi me ponen este dibujo de Deviantart (enlace proporcionado por dicho foro):

Y mientras yo creo sinceramente que la Mary Sue es la primera, resulta que no, que la Mary Sue es la segunda, la que parece Sailor Moon o cualquier otro personaje del Anime de toda la vida (que si, que no por ello es menos ridículo, pero es que ¡es tan frecuente!).

Y es que ahora resulta que las Mary Sues son personajes hiperinflados, con superpoderes, superfantásticos, que destacan por encima de todos los demás y que hacen que todos los demás personajes de la historia caigan a sus pies. Vamos, lo que los franceses daban en llamar, en los círculos de los juegos de rol y a raíz de cierto personaje que acabó teniendo su propio comic, un Wismerhill. Y me cortocircuito toda porque… entonces, ¿por qué la gente dice despreciarlos tanto?

Mirad este test que proponen en uno de estos foros, y ahora pasádselo, no al personaje de vuestra invención, ese que jugais en vuestra partida de rol particular, ese que habeis personificado en una BJD de resina, ese que inventasteis en vuestra adolescencia para enamorar a vuestro héroe de turno… sino a personajes populares, incluso clásicos, como Superman, Flash Gordon, Tarzán, Scaramouche, cualquiera de los superhéroes modernos, Thorgal en el comic europeo, personajes del cine de actualidad como Neo de Matrix, personajes de videojuegos como Lara Croft o el Príncipe de Persia… y a ver que os sale (lo que más me joroba es que si esos personajes son hombres y los crean hombres, entonces está bien. Pero si son mujeres y los crean mujeres, entonces es que vivimos en el fantástico mundo de la piruleta o estamos hiperhormonadas)…

Yo he llegado a la conclusión de que Conan es una Mary Sue…

viernes, 13 de noviembre de 2009

QUIERO Y NO PUEDO

Quiero modificar la cabeza de una BJD (el Nanuri de Fairyland) para que su expresión se parezca a la de otra (el Bada de Ninodoll). Parece tan fácil... cerrarle un poco esos enormes ojazos estilo manga y ensancharle su linda boquita en una amplia sonrisa. Pero una vez acabado parece la obra de un novato chapucero. Me deprimo mucho. Josema me dice que nadie lo hace bien a la primera, pero es mentira. Conozco gente hace muchas cosas bien a la primera. Está claro que todo es tener la técnica y el talento necesarios. Yo soy demasiado chapucera para permitirme el lujo de no tener suficiente talento. O no tengo suficiente talento como para permitirme el lujo de no emplear las técnicas apropiadas. O las dos cosas. No lo sé. Es la historia de mi vida, cuando dibujaba comic me pasaba lo mismo. Siempre he pensado que debí ponerme más fuerte a la hora de querer estudiar Bellas Artes, para haber adquirido la mucha técnica que me falta. Aunque a lo mejor no hubiera servido de nada...

Con esta cabeza, me doy por vencida. O quizás no. Soy muy guerrera, pero a veces me hundo. Creo que nunca debería haber tocado esa cabezota. Era muy bonita como era, y no necesitaba que se pareciese al Bada. Soy un desastre. ¿Tendrá arreglo?

lunes, 27 de abril de 2009

TRES COSAS HAY EN LA VIDA

Cuantas veces he oído la frase “lo mejor de este hobby es la gente”. Y cada vez más, tengo que admitir que tienen toda la razón. Pero...¿es causa o efecto? ¿Es que hay ciertos hobbies que atraen a buena gente o es que la buena gente se junta con los de su misma clase?

Esto podría darme mucho de lo que hablar, y la verdad es que ni yo misma lo sé. Si sé que la gente es buena en general, que, como digo siempre, no es que haya muchas malas personas, es sólo que la gente mala cunde más, y, como ya sufría en la consulta de Atención Primaria, de 40 pacientes 39 pueden ser personas maravillosas, amables y educadas, que una sola persona impresentable ya te fastidia el día de cara a todos los demás. Y en este mundo es lo mismo. Hasta ahora, creo que el 99,999999999% de la gente con la que me he topado es maravillosa, aunque también es cierto que con la edad, acabas dándote cuenta de que como en la canción, sólo hay tres cosas en la vida que son importantes (como bien descubrió mi admirado exjefe, el psiquiatra D. Antonio Lobo), y todo lo demás son pamplinas. Hace años había cosas que me molestaban, ahora, si yo y la gente a la que quiero están sanos y tenemos lo suficiente para vivir y hasta para darnos algún capricho, lo demás me resbala bastante. Y así es difícil enfadarse con la gente y pensar que es realmente mala. De hecho, tiendes más a aferrarte al que, si tuviera un escudo de armas, haría grabar alrededor como mi lema: "No achaques a la malicia lo que pueda explicar la estupidez”: Cuando alguien te hace daño, párate a pensarlo, la mayoría de las veces lo hace por estupidez y porque no le da para más, no porque realmente quiera hacerte daño.

También puede que sea que, como dice la canción, “cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da, nada es más simple, no hay otra norma, nada se pierde, todo se transforma...” A lo que voy es que, por norma general, y como ya dije en otra entrada, cuando vas con buenas intenciones, con buenos modales, con una sonrisa (aunque sea virtual) y agradeciendo todas las atenciones que tienen contigo, la gente te suele tratar igual que tú les tratas a ellos. Yo noto que me comporto así, y solo me pongo borde si se ponen bordes conmigo. Siempre me he considerado camaleónica en mis relaciones. Que no quiere decir que me oculte de nadie ni que me disfrace, sino que reacciono a como me tratan tratando a la gente de la misma manera (que es lo que hace el camaleón al tomar el color del entorno en el que está).

Y en cuanto a la felicidad, bueno, hay una historia que me encanta y que siempre pongo como ejemplo, y es la historia de la Camisa del Hombre feliz. Me vais a permitir que me ponga en modo “cuentacuentos” para variar y la resuma en un par de párrafos (versión libre mía, contada de memoria):

Erase una vez un rey que se sentía muy desgraciado. Tenía todo lo que podía desear, pero aún así, no era feliz, y se fue sumiendo poco a poco en una terrible melancolía. Mando consultar a todo tipo de médicos, sanadores y hasta hechiceros, pero nadie daba con el origen de su mal. Hasta que un sencillo monje le comentó: “Majestad, lo que vos necesitais es la camisa del hombre feliz. Cuando os la pongais, todos vuestros males desaparecerán”. El rey ordenó que se la trajeran, pero el monje le dijo que debía ser él quien saliera a buscarla, y el rey así lo hizo.

Se dedicó a vagar por todo su reino, buscando a alguno de sus súbdito que fuese realmente feliz, pero por más que preguntaba, todos se quejaban de algún problema que enturbiaba sus vidas. Cuando ya estaba a punto de tirar la toalla, encontró a un hombre descansando bajo un árbol. Se trataba de un humilde leñador que se había sentado un rato a refrescarse tras una jornada de arduo trabajo. El rey le preguntó si era feliz y el leñador dijo: “Hoy hace un día fantástico, en casa me esperan una mujer y unos hijos que me quieren, no me falta trabajo y todos estamos sanos. Sí, soy el hombre más feliz del mundo”. El rey abrió los ojos como platos y le pidió su camisa, pero el leñador se echó a reír y le dijo que el nunca había tenido nada de eso.

La moraleja es que el hombre feliz no tenía camisa, y que hay que aprender a ser feliz con lo que se tiene. No es una lección fácil, sólo la aprendes con el tiempo, y a veces, de la peor de las maneras, cuando estás a punto de perder algo irremplazable y muy querido (como un hijo). Entonces te das cuenta de que todo lo demás sobra y que lo importante es saber disfrutar del aquí y el ahora.

Y esto viene a cuento de que este fin de semana hemos estado en Sevilla, con la gente del foro de BJDoll.net, y ha sido un fin de semana maravilloso, y hemos conocido en persona a gente estupendísima que sólo conocíamos a través del foro. Y direis “¿Pero no estás diciendo que todo el mundo es bueno, y por tanto quitándoles mérito?”

Pues no.

Porque el hecho de que estadísticamente toda la gente que hemos visto en Sevilla (aunque también procedentes de Málaga, Cádiz y Jérez) haya sido maravillosa, que me muera de ganas de volverles a ver, que les eche horrores de menos y que me parezca un privilegio el haberles conocido y el poder llamarles amigos míos sólo se puede explicar así. Hay mucha gente buena en el mundo. O eso, o tengo una potra que no me la merezco.

Y yo soy muy afortunada por haberme encontrado con ellos y llamarles amigos míos.

domingo, 1 de febrero de 2009

PIEDRAS DE LUNA


Hay una tendencia errónea, sobre todo en el foro de rol en el que estoy logueada con el nick de “Luna”, a creer que soy una fan de este astro. Por ello, ya van dos veces que en la canción que me dedican en el frikinvisible me quedo con cara de gilipollas cuando eligen un tema con la palabra “Luna” en el título y como son temas que, aunque preciosos, no les veo especial relación conmigo, no caigo en que se refieren a mí. Y eso que cuando Dollzone sacó en su promoción de Navidad dos muñequitos llamados “Luna y Leo”, cada vez que los nombraban yo daba un respingo, por la casualidad de leer los dos nombres juntos... Siempre pensaba que se referían a Leo y a mí.

PhotobucketPero “Luna” es el personaje que Josema creó para sus historias, la orgullosa princesa Tanai que luego tomó forma de muñeca de resina y, a través de ella y de los foros dedicados a estas muñecas, perfiló algo más su personalidad. De Luna yo elegí su nombre, sí, pero no porque sea una especial fan de la luna, la verdad. Ni porque me identifique con nuestro satélite. Simplemente, porque yo no tengo la imaginación de Josema para inventarme nombres, así que utilicé una palabra cuyo sonido me gusta (tengo predilección por los nombres que tienen la letra L), y me evoca cosas románticas y hermosas...

Sin embargo, el sábado por la mañana, cuando nos recorrimos las calles de Madrid cercanas al hotel en busca de tiendas frikis, caímos de casualidad en dos tiendas interesantísimas, a las que me gustaría volver. Una, Volvoreta, está más dedicada a juguetes antiguos y curiosidades. Me fascinaron sus cajitas de música, y, sí, cayó una... (entre otras varias cosas), aunque me gustaría comprar alguna más. Eran diferentes, originales, y con melodías nuevas... casi se hace raro de ver.

En la otra, Geotierra, entramos porque a Leo le habían recomendado poner un trozo de obsidiana bajo la almohada para superar sus miedos nocturnos. Habíamos comprado un huevo de obsidiana marrón en la zaragozana Tarsis, un huevo pequeñito y caro (17 euros), en el que el propio Leo tenía poca fe, y prefirió utilizar uno que compró en el mercadillo de minerales de los domingos de la Plaza San Francisco, hace muuuchos años, y que tenía olvidado en una estantería de su cuarto. Resultó ser de Obsidiana nevada, y más grande que el otro, y con ese ha hecho sus primeros (y también infructuosos) intentos de dormir solo.

Así que el tenía el gusanillo de comprar “el huevo” de obsidiana perfecto, y entramos... Allí, por menos dinero que en Tarsis, encontró uno completamente negro, más grande, que le ofreció mucha más confianza, y de paso, entre ángeles de amatista, panteras de malaquita, e icosaedros de cristal de roca, encontré una cosa que me enamoró.

Un collar de piedras de luna.

Había visto alguna vez las piedras de luna, de refilón, como tantos y tantos minerales, pero nunca me había fijado en ellas. Este collar, sin embargo, se enganchó a mis dedos. Era como si tuviera luz de luna encerrada en cada una de sus piedras. Me recordaba a mi piedra favorita, el ópalo, que también destella con luz de todos los colores, aunque esta era como más uniforme, y, como digo, lo más sorprendente era como parecía albergar la luz en su interior. Es más, después de haber “convencido” a Josema de que me lo regalase (ojitos, ojitos...), vi un colgante en forma de tortuga del mismo material y también tenía esa extraña luminosidad.

En ese momento sí que sentí que la Luna tenía algo que ver conmigo, que necesitaba tener ese trocito de su luz para mí sola. Quizás, después de todo, quienes me dedicaron “Fly me to the moon” o “Black moon”, tenían razón...

martes, 6 de enero de 2009

¿QUIEN DICE QUE LOS REYES MAGOS NO EXISTEN?

Mirad lo que me han traido esta mañana.

Despues de quedarme algo chafada por que no fuera seleccionada mi foto en el concurso de Dollzone, voy y me encuentro esto. Es curioso que me sintiera desplazada del de Dollzone, en el que tenía bastantes esperanzas, porque me parecía que mi fotografía era bastante decente, y que en este, que no tenía ninguna oportunidad, acabe entre los tres finalistas, lo cual ya me supone una cabecita de premio. Eso me pasa por tener tan poca fé.

Y es un concurso apetitoso, porque si gano hacen una muñeca inspirada en mi dibujo, según estas reglas.

Lástima que, como en los viejos tiempos del Elfdoll club, una de las personas esté recibiendo votos a mogollón de gente que se registra solo para votarle. A ver, no es que mi dibujo sea mejor que los otros dos, más bien al contrario. Pero es triste que el primer día se registrasen 30 personas, las 30 españolas, y esta chica recibiera 30 votos de golpe. Siempre me pasa lo mismo. En fin, con su pan se lo coma. Debería conformarme con mi cabecita y con haber llegado a la final, y tras el chasco inicial, es lo que estoy haciendo.

De todos modos, y puesto que otros no tienen esos escrúpulos, si quereis ayudarme a mi (o simplemente equilibrar las cosas), este es el enlace para votar.

Hay que registrarse en el grupo de yahoo primero, pero se puede configurar para que no os manden ningún mensaje ni basura al email... así que el esfuerzo es pequeño... y mi agradecimiento será grande ;-)

viernes, 12 de diciembre de 2008

PARECIDOS RAZONABLES

¿Creeis que Rainman se inspiró en esta foto...

... para esculpir este muñeco?

La foto en teoría llegó a su poder, porque un día Elfdoll pidió fotografías de niñas de 6 años para hacer una muñeca sonriente. Aunque Leo obviamente no es una niña, no pude resistirme y les mandé esta foto, muy especial para mí porque es del día en que le dieron del alta en el hospital tras estar casi un mes ingresado, entre la vida y la muerte, por aquella gravísima meningitis que sufrió en el 2006.

Al poco, Rainman sacó a la venta dos muñecos, chico y chica, aunque en principio sólo iba a ser una chica, y cosa rara, el que sonreía era el chico, no la chica. Aunque parecerse a Leo, la verdad es que no se parecía mucho.

Pero entonces vi el “making off” del muñeco, dónde enseñaban el primer prototipo, que la directora de la empresa, DK, descartó, y según pone en el texto, les llevó a varias discusiones hasta que ganó DK. Y ese prototipo SÍ que se parece a Leo. Hasta Josema está de acuerdo.

Le he escrito a Rainman preguntándole, pero no me ha contestado. Ains, con qué poquica cosa me ilusiono....

jueves, 20 de noviembre de 2008

EL REY Y YO

Mi sueño de hoy empezaba de forma confusa. Creo que huía de algo o alguien, iba en una bicicleta (y como me ocurre a menudo en los sueños, no había forma de controlar el maldito aparato) y no quería que nadie me siguiera el rastro, pero la verdad es que no sabía tampoco a dónde iba. En cualquier caso, tras atravesar un pueblo bastante solitario al anochecer, al final entraba en una casita de piedra dónde había gente cenando y me unía al festín. Entre esa gente estaban mis padres... y compartiendo mesa, estaba la familia real al completo.

Era curioso porque aunque éramos muy conscientes de con quién estábamos, el ambiente era cordial y como si fueran conocidos (que no amigos) de toda la vida. Entonces el Rey se levantaba para irse, creo que con una de las infantas, y se despedía diciendo que se iban a esquiar al día siguiente. Entonces yo me levantaba a despedirme de él como si fuera un tío lejano, y él me daba muy efusivamente dos besos y un abrazo, y me pasaba un papelito (de color rojo, por cierto, no sé si significará algo) un poco por debajo mano, con una dirección de correo electrónico y una página web, para que siguiera en contacto con él. Pero no me daba tiempo a volver a la mesa con mi pequeño tesoro, ya que una especie de jefe de protocolo me lo arrancaba de las manos y se lo comía para destruirlo, porque decía que esa información no podía estar en mi poder. Yo fiplaba en colores, ¿qué me había pasado este hombre? ¿Secretos de estado?

Como soy cabezota, como buena aragonesa, no me di por vencida, y automáticamente me iba al ordenador (sí, ahora tenía un ordenador a mano, prácticamente estaba en casa) y tecleaba lo poco que recordaba de la dirección web que me había pasado. ¡Bingo! A la primera me salía una página web tipo photobucket con fotos de el rey y la reina... ¡jugando con su colección de BJDs! ¿Eso era tan vergonzoso? ¿Qué los reyes se coleccionasen muñecas, como yo?. Qué pena me daban, qué triste tenía que ser su vida si ni siquiera podían compartir ese bonito hobby con otros aficionados como yo...

lunes, 29 de septiembre de 2008

LA VISIÓN MADURA DEL "HOBBY"

Ayer estuvimos de puro refilón en las Japan Trends. Parece que se ha puesto de moda celebrar en Septiembre en Zaragoza jornadas sobre temas de fandom nipon, y tras las Nippon Ku y las Jornaícas del fin de semana anterior, aún nos quedaba cuerda para ir a alparcear en estas otras. ¿El cebo? Una exposición de Blythes y Dollfies, algo que no se había conseguido en la Nippon Ku, y que teníamos curiosidad por ver como habían resuelto la organización de este otro evento.

Sin ningún animo desprestigiador, más bien al contrario, he de decir que aquí directamente no habían resuelto nada. De hecho, las únicas BJDs presentes fueron las que nosotros nos dignamos a llevar (al decir nosotros, incluyo a Gema, Mabel y Damián, que fueron los que nos movilizaron), a las que rápidamente hicieron hueco en una mesa y casi sin quererlo se convirtieron en protagonistas de la exposición.

Rondamos un rato por allí, porque lo bonito de este tipo de reuniones es que el ambiente es inmejorable. Aunque se me hacía raro ver tanta gente con look “Lolita” (que es una moda muy bonita, pero un tanto extraña si no la ves habitualmente), no nos sentimos desplazados en ningún momento. También es cierto que éramos cuatro gatos a esas horas de la mañana.

De pronto, se nos acerca Yolanda, una de las organizadoras, y nos cuenta un problema que les ha surgido: A la persona que iba a dar una charla sobre las Blythe y las BJDs, que iba a venir desde Galicia, no le han podido pagar el billete de avión, por lo que no ha venido. Y la persona que iba a suplirla en la parte de BJDs (ya que la de Blythes la asumía la propia Yolanda) estaba enferma y también les había fallado (contra su voluntad, obviamente). Así que necesitaba que alguno de nosotros, que sabíamos del tema, subiera al estrado.

Todos a una, se volvieron hacia mí. ¿Qué puedo decir? Busqué rápidamente un lugar de retirada o al menos un escondite, pero no es fácil esconder mi humanidad debajo de una silla. ¿Queréis realmente que la de yo? ¡¡¡Sí, sí, eres nuestro Sensei!!!, me dice Gema con esa capacidad de hacer ojitos solo superada por Miguel de La Ruta Hacia el Dorado. Por un momento tengo la terrible visión de un gordo oso panda intentando enseñar Wu-Fú a un par de conejitos. Pero no puedo negar que me siento halagada, así que al final (¿tenía otra opción?), acepto.

Os podeis imaginar que después de la euforia inicial me entró el miedo escénico a oleadas. ¿Qué puedo decir? La gente que hay aquí que sabe algo de BJDs, sabe tanto como yo, y a los que no saben nada, ¿les importará realmente un bledo lo que yo diga? Yolanda me dejó un par de hojas con los apuntes que le había mandado la chica que iba a dar la charla inicialmente. Sobre esos apuntes escribí algunas notas y me hice un esquema. A la hora de subir al estrado (misericordiosamente, retrasaron la charla media hora, así que tuve tiempo extra para que me temblasen las piernas) decidí llevarme conmigo un muñeco, y elegí rápidamente a Mika, la preciosa Soony de Mabel y Damián. Sin ánimo de despreciar a ningún otro de los kekos asistentes, por su tamaño, ropa y aspecto general, iba a ser la que más llamase la atención del público. Aunque Gema sentó en el estrado a Sinichi, su novio... celosete que es el chico...

Creo que la charla no fue mal del todo. Tuvo sus puntitos, como cuando Yolanda me presentó y dijo que yo iba a dar “un punto de vista más maduro del hobby”. Si eso hubiera sido un programa de estos de humor televisivo, creo que me hubiera vuelto y le hubiera dicho “¿Me estás llamando vieja?”, pero dada la falta de confianza que todavía había entre nosotras no me atreví. Sí, aunque me digo a mi misma que no me importa, me temo que sí que me importa ser siempre la más vieja del grupo...

Tampoco seguí el guión que me había escrito. Los nervios y la introducción de Yolanda me hicieron cambiarlo. Pero entre unas cosas y otras, creo que dije todo (o casi) lo que había que decir. Al menos la gente no se fue, como con la charla de la tarde... Y Mika lo hizo muy bien.

Aparte de eso, el día fue agradable y relajado. Tuvimos que hacer un inciso para subir a comer a Santa Fé, donde casi se me había olvidado que mi madre había preparado una especie de celebración íntima de mi cumpleaños (solo mis tíos y nosotros, ¡qué tranquilidad!), y dónde aprovechamos para hacer unas fotos para un concurso de Halloween en el grupo Elfdoll_Unlimited, creyendo que aún tenía dos días para postearlas (hoy he descubierto que no, que el plazo acababa ayer, y menos mal que son buena gente y me van a dejar ponerla fuera de plazo). Tras la lucha con las garrillas de alambre de Heladinda, las fotos creo que quedaron bastante bien, aunque después de ganar seguidos los concursos de San Valentín y de Verano, no creo que esta vez me den el premio de nuevo a mí.


Por la tarde volvimos al encuentro, aunque ese no era nuestro plan inicial, pero la buena compañía nos pierde... Además, habíamos comprado números para un sorteo de cosillas, y nos apetecía ver si nos había tocado algo. La llegada fue un tanto decepcionante: estaban proyectando la película en acción real de Nana, y hasta los fans de la serie decían que era mala... Mala no sé, pero aburrida un rato, así que Damián nos rescató a Josema y a mí y nos fuimos a tomar una cocacola al bar, donde ¡alegría!, descubrí que era la tercera persona más joven de los presentes.

Después hubo otra charla, sobre visual Kei, un movimiento estético japonés sospechosamente parecido a la moda punk y glam de los 80 (y es que no se inventa nada nuevo)... que desgraciadamente fue casi más aburrida que la proyección de Nana, por lo que la gente estuvimos haciendo corrillos y hablando de nuestras cosas mientras el pobre ponente intentaba infructuosamente captar nuestra atención.

Por fin, con cierto retraso, como siempre, llegamos a la entrega de premios (no, no hubo un detallito para mí por la ayuda, pero tampoco importa mucho, la verdad) y al sorteo, en el que me llevé la agradable sorpresa de recibir, ya en el primer momento, uno de los dos premios relacionados con BJDs y donados por Kam (la anterior dueña de mi pequeña Semiramis). El otro se lo llevó Gema, así que todo quedó en familia... Y menos mal. El otro sorteo, el no relacionado con muñecos, fue monopolizado casi por completo por un chico que había comprado 20 números... vale que por ley de probabilidades tenían que tocarle más cosas a él, pero ¡es que se los llevo todos menos uno! Y había unos cuantos regalos, que conste.

Cerramos la tarde/noche con un zumo en el Augusta y recogiendo a Alba de la Estación de Tren. Como de costumbre, casi no nos vamos a nuestras casas, pese a que hoy era “día de escuela”. Parece increíble lo a gusto que estamos juntos.

Nota (que debería haber puesto antes): Los créditos de las dos preciosas fotos de Mika y Sinichi y de Westley con Semiramis son de Damian (alias Predalien). Que pa eso las ha hecho él y me ha dejado usarlas.

jueves, 14 de agosto de 2008

ARQUITECTURA MODERNA

Otro sueño de paisajes. Esta vez ha sido un “road dream”, porque todo iba respecto a un viaje en coche. Empezábamos con una kdd kekil, o sea, para compartir nuestros muñecos. Encontrábamos un lugar paradisíaco en la ladera de una montaña, así que aparcábamos el coche en el camino y subíamos la cuesta cubierta de hierba hasta encontrar un lugar entre rocas donde poner mantas en el suelo, desperdigar los muñecos, y hacer fotos a tutiplé. En ello estábamos cuando oíamos sonidos guturales y veíamos algo moverse a lo lejos. ¡Era el mismísimo Chewbacca! Sí, sí, como lo digo, con su bandolera de munición y todo (la única prenda de ropa que lleva). Pero este Chewbacca, pese a ir vestido, era salvaje, como el Yeti, y había que salir por patas porque si no nos atacaría, y eso hacíamos. El coche y el camino eran “chufa”. Mientras no nos saliéramos de allí, no atacaría. Pero los muñecos, a los que Chewie no hacía caso porque no eran seres vivos, seguían en las mantas, y nos teníamos que jugar a los chinos quién iba a buscarlos, porque eso sí, ni borrachos los dejábamos allí.

Fundido en negro. Hemos recuperado los muñecos, a base de rápidas incursiones, y seguimos conduciendo, pero esta vez vamos con mi padre. Estamos por una zona costera, y pasamos junto a una urbanización turística francamente impresionante. Los edificios, ENORMES, tienen forma de trasatlánticos, y verlos desde la carretera es toda una visión. Mi padre quiere parar a hacer fotos, pero no encuentra donde. Además, la autopista llega a una especie de rotonda elevada. Quiero decir, la rotonda está en lo alto, sujeta sobre pilares, como en la plaza de las Glorias de Barcelona, aunque esta es como cuatro veces más grande y mas alta. Ahora sí que hay que parar, porque esto hay que verlo con calma, y mi padre se para un momento en un pequeño hueco triangular donde se ensancha el arcén para permitir una salida de la rotonda. Pero la parada tiene que ser casi instantánea, porque sabemos que va a venir la poli y nos va a echar, y lo siento por él porque sé que está disfrutando como un crío.

Por cierto, el coche en ambas partes del sueño era mi difunto VW polo rojo, el que dejé hace 7 años a cambio del Focus. Aún lo echo de menos.

sábado, 12 de julio de 2008

GENTE QUE CONOCES POR INTERNET

Dicen que es peligroso quedar con gente a la que conoces por internet, o que es peligroso relacionarse por este medio. Yo no estoy de acuerdo. Muchas de las mejores personas que he conocido ha sido a través del ordenador, igual que hace años lo era por carta.

Por ejemplo, a través de los grupos de BJDs. Hace dos años entre en el grupo de Yahoo de muñecos de Elfdoll Ryung-Soah. Ese mismo año una miembro de dicho grupo, Jillianne, australiana, venía de viaje a España. Yo la acogí una semana en casa y fue una experiencia inolvidable que no me importaría repetir.

Ayer quedamos con Vero (Rizelmine en BJDoll.net). Técnicamente a ella no la he conocido por internet, ya que la primera vez que nos vimos fue en un stand en el Salón del Comic de Zaragoza en el que ella promocionaba sus trabajos. Pero en realidad nuestro mayor contacto es a través de dicho foro, y es allí dónde realmente la he conocido a ella y a otras personas igual de maravillosas.

Y puede parecer una tontería, pero sigue sorprendiéndome lo mucho que tenemos en común, y lo mucho que disfrutamos en persona. Igual que nos pasó cuando nos conocimos la Cuchipandi, que no fue sino otra quedada organizada a través del foro que frecuentábamos por entonces, y a raíz de la cual decidimos repetir… y repetir… y tanto repetimos que excepto por las distancias (hay gente de Huesca, y de Logroño), se podría decir que somos una pandilla como cualquier otra que salen juntos para divertirse y charlar y punto, pues como digo, igual me sentí ayer hablando con esta chica.

Al principio también estuvieron Mabel, Damián y Gema, y trajeron a su nueva muñeca, una Hazy de Elfdoll de la que soy un poco culpable yo también, y a la preciosa Sachiko de Gema. Compartimos muchas cosas y casi no se marchan, aunque al final Mabel tuvo que dejarnos porque tenía una cena, y al final se marcharon los tres. Me dio rabia porque pensé que ahora sí que no iba a saber de qué hablar, pero no fue así. Iban saliendo temas, uno tras otro: rol, literatura, cómic, ilustración, religiones comparadas, y por supuesto, BJDs, y en todas ellas teníamos, tanto Josema como ella y yo, cosas de que hablar, cosas que aportar, cosas que compartir.

Y me sentí a gusto, y se nos pasó la tarde en un suspiro, y me quedé con ganas de repetir y quedar otro día, y hablar, como dice ella, sin stand de por medio, para seguir compartiendo cosas, que me pique para volver a coger los lápices (qué envidia – de la del método Beik, que conste – me dan esta gente que lo han conseguido, que publican sus trabajos, que se han hecho un nombre…), o simplemente, que podamos volver a reírnos con las ocurrencias de amigos comunes o pasarnos títulos de libros que no deberíamos perdernos.

La excusa para quedar, dejarle un libro de G.R.R. Martin para que éste me lo firmase a su paso por Barcelona, no era más que eso, una excusa, tan tan nimia, que hasta me olvidé del libro. Menos mal que estábamos al lado de casa y pude recogerlo un momentito.

jueves, 10 de julio de 2008

EL ENCANTO DE LAS CASITAS DE MUÑECAS

Hay en el norte de Europa un palacio rodeado de misterio

Solo las hadas podrían vivir en él, puesto que es muy pequeño.

Para muchos no es más que una lujosa casa de muñecas,

capricho de un millonario que no sabía en qué gastar su dinero.

Pero hay un aura en él, un algo, que no es terreno…

Esta tarde he decidido dedicar un tiempo a una de las labores que quería hacer en vacaciones. En realidad apenas se ha notado lo que he hecho, pero ya le tenía ganas, y es que quería dedicarme a hacer habitable mi casita de muñecas para los tinies BJDs, ya que son perfectas para su tamaño.

Desde muy niña he adorado las casitas de muñecas. Tengo dos recuerdos infantiles asociados a ellas. Uno, que mi compañera de clase Maite tenía una. A Maite siempre le envidié tres cosas (aunque según mi abuela, era ella la que me tenía envidia a mí): el cuento de “Los Invasores del Cuerpo Humano”, de Fernando Fernández, que tenían ella y otra chica de mi clase y que poco después conseguí a través de Círculo de Lectores; la enciclopedia de “El Mundo de los Niños”, que nunca tuve de niña y que conseguí de adulta en el rastrillo benéfico de todos los años (y que bien nos ha sacado de apuros de vez en cuando con los deberes de Leo); y su casita de muñecas, con la que nos pasábamos horas jugando. Era sencilla, con mueblecitos de madera tipo rústico, no como las elaboradas casas victorianas que venden ahora, pero me encantaba recorrer mentalmente sus habitaciones y me pregunto si mi manía de recrear mentalmente espacios arquitectónicos (¿seré una arquitecto frustrada? Naaaa, para ser arquitecto hay que ser muy meticuloso y yo no lo soy) me vendrá de ahí.

El segundo recuerdo fue ver, cuando tenía 16 ó 17 años, ya no recuerdo, en el parque Legoland de Billund, en Dinamarca, el Palacio de Titania. Era, en realidad, una casa de muñecas, o al menos estaba construido a esa escala, pero para mí fue algo muchísimo más importante: era el lugar donde me gustaría vivir, al menos en mis sueños, hasta el punto que mi novela inconclusa está inspirada en ese lugar (y los versos con que abro esta entrada eran los que abrían la novela). Hay poco que decir de ese palacio. Mirad las fotos, y juzgad vosotr@s mismos.

En cualquier caso, mi intención era, cuando tuviera muuuuuucho tiempo libre, hacerme mi propia casa de muñecas. Sería enorme, inmensa, como el palacio de Titania, y sería real… sería un lugar donde se podría vivir si tuvieras el tamaño adecuado… Nada de subir a los pisos por el dormitorio, o de poder abrirla sólo por una cara. Mi casa de muñecas tendría, al menos, dos vertientes, se podría abrir por los dos lados, el baño sería más pequeño que los dormitorios y no sería una habitación de paso, haría pasillos donde hiciese falta, la distribución sería coherente con la fontanería y la luz, no habría ventanas cortadas por tabiques, y tendría todas las habitaciones que sueño con tener en mi casa de verdad…

Soñar es gratis, y tan fácil…

Un año, mis padres quisieron con su mejor voluntad hacer realidad ese sueño. Me compraron para Navidad un kit para construir mi propia casa de muñecas, y si bien por un lado me quedé extasiada, por el otro no sabía por dónde cogerlo. Puedo soñar despierta con manualidades prodigiosas, pero a la hora d eponerlas en práctica, seamos honestos, como dicen los angloparlantes, soy toda pulgares.

Así que le pedí ayuda a mi padre, quien me ayudó a su estilo, o sea, montando él preciosísimamente y con su perfeccionismo habitual el armazón completo… y así se quedó. Ya cabían muebles, ya me tocaba a mí decorar. Pero no pusimos nunca las puertas, ni el tejado, con lo que los muebles quedaban a la vista (me puse tonta de comprar todas las ofertas por fascículos que veía de muebles baratos, ya que aunque ahora los precios de las casas de muñecas y sus complementos han bajado mucho, en aquella época, recién nacido Leo, todavía eran prohibitivos), y yo no quería empapelarla ni pintarla hasta que no preparase el kit de iluminación, para lo cual requería de nuevo la ayuda de mi padre… que aún no ha llegado…

La pobre casita, o el pobre armazón, fue acumulando polvo, los niños que venían de visita (y el mío propio) fueron jugando con ella y rompiendo muebles, y al final ha acabado en la bodega de casa de mis padres con todos sus complementos, material para hacer otra similar (que iría por el otro lado para cumplir mi sueño de una casa a dos vertientes) y una sensación de fracaso…

Pero a cambio, tengo otra.

La gente de Club del Coleccionista insiste en mandarme ofertas de lo más variopinto. Me llama “cliente VIP” aunque casi nunca les he comprado nada, y a veces insisten en llamar y llamar por teléfono pese a que odio que me intenten vender algo que no quiero. Si lo quiero, me lo compro. Si no, sólo me molestan, no me van a convencer. Sé que es su trabajo, pero es bastante odioso.

Una vez me ofrecieron una casa de muñecas.

Venía completamente montada, con instalación eléctrica incluida y todos los muebles. Pedí más información, sin decidirme del todo, pero al final caí. Sé que seguramente pagué por ella mucho más de lo que habría pagado comprando las cosas sueltas, pero venía completamente montada!!!!

Así que por fín tenía una en casa. Amontoné todos los muebles que traía e incluso seleccioné algunos de los que había comprado para mi proyecto fallido y la llené, la llené, la llené… Hasta el punto que se parecía a la casa en la que vivimos, llena de trastos y de desorden. Además, no me atrevía a colgar los cuadros ni las estanterías porque no tenía todavía muy claro dónde iba a ir cada cosa, así que aún era más caótico. Y encima, metí a (mal) vivir en ella a la pobre familia de porcelana que me habían regalado en alguna promoción por fascículos y que también quería remodelar a mi gusto.

Y de pronto, cambie de rumbo (una vez más) y vinieron las BJDs. Y con las BJDs, las pequeñinas de 14 cms. como Paula, de quién ya hablé, o los elfitos de Josema, o su Puki Puki superheroína. Y vi que eran de la escala perfecta para habitar esa casita, y no solo eso, sino que además eran mucho más adorables y expresivas que la pobre familia de “dummies” de porcelana. Así que la idea quedó flotando en mi mente y en mi agenda: Organizar la casita de muñecas.

Pues bien, hoy ha sido el día. A media tarde Leo ha dicho que se aburría, y yo no sabia muy bien que hacer con él, así que le he preguntado si le apetecía ayudarme. “¿Esa casita le iría bien a mis hombrecitos de Lego?”, me pregunta en plan negociador. “Hombre, un poco grande, pero cabrían…” “Si te ayudo, ¿podrían vivir en ella?”.”Hagamos un trato, tu me ayudas, y te dejo el piso de arriba para ellos”.

Y hemos pasado una tarde deliciosa, organizando, re-decorando, y, eso sí, soltando maldiciones cuando algo pequeñito se caía y tiraba todo lo que ya habíamos organizado pacientemente…

Pero ahora la casita está habitable y adorable. A los pobres “dummies” los he desterrado a la caja donde guardo el proyecto de casa de mis padres, e increíblemente, no he descartado tantos muebles como pensaba que iba a descartar. Paula, Nightshade, Foxglove y Wolfsbane ya se han mudado, merecidamente tras ganar el concurso de fotografía veraniega del grupo Elfdoll Unlimited (ya es el segundo concurso que gano en ese grupo y empiezo a estar preocupada, al final van a pensar que hago trampa o algo así, pero os juro que es en buena lid y con bastante ventaja de votos…), junto con Luna Rosa. Están recogiditos, felices y protegidos, cogen poco polvo y los veo desde las ventanas de la casita… ¿quién puede pedir más?

Oh, sí, que alguien eche a esos duendecillos molestos que se han instalado en el ático…

Adenda: Después en un ratito arreglé también el adosado de Semiramis. Lo suyo es casi más un almacén de juguetes que otra cosa, pero ella tampoco necesita más.

domingo, 22 de junio de 2008

ADIOS, PAULA

Tengo una muñeca que se llama Paula.

Es una muñeca pequeñita, una BJD de 14 cms. de altura que compré de segunda mano muy baratita a una chica de Australia que se quitaba el stock de la tienda y su colección personal. Fue un impulso precipitado que no me convenció mucho cuando ya no tenia remedio, y por ello la pobre muñeca se quedó sin nombre y sin ser presentada oficialmente, con cara de pena, en mi casita de muñecas, hasta que decidiese que hacía con ella.

Casi dos años después, una persona del grupo americano de Elfdoll escribió buscando precisamente esa muñeca. A mí me cuesta mucho deshacerme de lo que entra en casa, así que le ofrecí a esta persona un intercambio. Yo le mandaba la cabeza de la muñeca que ella quería si ella me mandaba la de otra del mismo tamaño que a mí me gustaba más. Estuvo de acuerdo e hicicmos el trato.*

El caso es que también durante esa época, una compañera de clase de Leo llamada Paula, con cuya adorable madre, Yolanda, hablo mucho porque va y viene a buscarla al cole todos los días como nosotros a Leo, tuvo un amago de Meningitis. Gracias a Dios no fue nada y solo estuvo un par de días en el hospital, así que cuando me comunicaron la buena nueva se lo dije a Josema

- ¡Paula ya está en casa!

Josema me miró al principio con cara de tonto como si no supiera de qué le estaba hablando, entonces le expliqué que a Paula ya le habían dado el alta del hospital, y me dijo muy serio

- ¡Ah, creí que era otra muñeca que habías comprado!

Ante la sorpresa inicial , decidí no tomármelo a mal y le dije

- ¿Sí? Pues mira, ahora la próxima muñeca que venga se llamará Paula.

Y como la próxima muñeca que llegó fue la cabecita de Min Del Re para el transplante, ahora la muñequita de morritos algo cabreados y coletas de colegiala se llama Paula. Y aunque Leo protesta porque no es castaña de ojos verdes como la Paula original, cuando veo a esa pequeñina, pienso en Paula Guirado, la princesita madrileña de clase de Leo.

Porque Paula es madrileña. Bueno, en realidad creo que nació en Barcelona, porque el padre de Paula, que trabaja en Caja Madrid, va de destino en destino por motivos laborales, y hace tres años aterrizaron en Zaragoza, donde decidieron que su hija iría al Liceo Europa, tuvieron otro hijo (Jorge), pasaron experiencias terribles y otras no tan malas, y dejaron una huella imborrable por su encanto y amabilidad.

Este verano Yolanda ha decidido que se volvían a Madrid. Después de las muchas vicisitudes que han pasado en nuestra ciudad, ha decidido volver cerca de su familia aunque su marido tarde algún tiempo más en reunirse con ella. Así que el viernes se despidió de todo el mundo (se echó a llorar cuando abrazó a la profesora, Feli) y, tras traer a Paula ayer a la fiesta de Dinosaurios de Leo, nos promete venir el jueves a casa de mis padres (con quienes ha hecho más amistad que conmigo) para despedirse formalmente.

Espero de corazón que en Madrid se termine su mala racha, que dejen de pasarle cosas malas y por fin pueda ser feliz, porque se lo merece. Pero yo echaré mucho de menos su sonrisa, y la del pequeño Jorge, su constante alegría y todas las cosas que nos cuenta haciendo más amena la espera de los niños a la salida del colegio.

Adiós, Paula. Adios, Yolanda, Javier y Jorge. Os echaremos de menos.

domingo, 8 de junio de 2008

PROPOSICIONES DESHONESTAS (O "EL PRECIO DE LA FAMA")

Ayer recibí cuatro proposiciones de matrimonio. O, para ser más exactos, dos proposiciones que desembocaron en una tercera persona recordando que ella y otra cuarta me lo habían pedido primero. Además de un guiño a un posible amorío secreto. Todas, por cierto, provenientes de mujeres.

En realidad todo esto va de broma, como es lógico. Apañado estaría el mundo si todos nos casásemos con quien piensa igual que nosotros en un momento dado.

El desencadenante de semejante aluvión de popularidad y amor hacia mí fue esto:

Un artículo en El País sobre BJDs en el que participamos bastante gente gracias a Daniel Berlanga, el dealer de Dollzone España (voy a hacerle publicidad descaradamente porque a mi como clienta siempre me ha tratado fenomenal), y que, aparte de nombrarme dos veces (¡subidónsubidónsubidón!), ha causado cierto revuelo porque como siempre, nunca llueve a gusto de todos. El caso es que mi (dudoso) mérito no ha sido otro que ser la primera en dejar por escrito cosas que pensábamos varias personas, las (creo) más moderadas de todas las que hemos escrito en el post que ha desencadenado la conversación.

En cualquier caso, esta bien saber que hay gente que piensa como tú, que valora tus opiniones y las comparte, que ya hay bastante discutidor por el mundo sin necesidad de buscarles las cosquillas.

Y eso y el hecho de que haya gente que ha empezado a leer este blog a pesar de no haber mandado el enlace a nadie (después se lo mandé a Skydoll/Lilith, y cuando empiece a tener una forma más definida, lo iré posteando por ahí para que lo conozca más gente, pero en el momento del que hablo solo lo conocíamos Google y yo), y hasta se ha animado a dejar comentarios en él (¡gracias decadenttia!) me ha alegrado el día.

¡Así que no se vayan todavía, mañana habrá más!

viernes, 6 de junio de 2008

TIEMPOS DE GLORIA

Ayer por la mañana me escribió Jill. Después de lo que dije de ella con respecto al Rainyverse, me ha vuelto a preguntar si quiero ayudarla con la organización de la edición del año que viene. Y yo, que en el fondo y diga lo que diga mi marido, no soy tan rencorosa, le he dicho que sí. Para empezar, porque lo ocurrido ya me ha decidido a no querer participar como concursante el año que viene (que era la condición para ser colaboradora). Para seguir, porque realmente no creo que dejaran atrás a la pobre Luna adrede. Pudo dolerme mucho, pero puede incluso que lo hicieran porque sabían que yo iba a montar menos jaleo que otros si les pasaba lo mismo. En cualquier caso, Jill y yo compartimos muchas más cosas para cabrearme con ella sólo por eso. Además, como dije, sólo voy a blindarme por si acaso, pero ayudarle con el concurso seguramente me va a reportar más satisfacciones que malestares, que me conozco, y esas cosas me gustan. Así que, halagada (¿para qué negarlo?) acepté y me metí en el marrón – me parece hipócrita molestarme porque no me tengan en cuenta en su grupito hipermegapijoguaysdelamuerte y luego ponerme de morro cuando de verdad cuentan conmigo...

Ese fue el primer buen momento del día.

A media tarde, en BJDoll me llamó la atención un comentario de K-Teto, el administrador. No sé si conté que me habían hecho “Newsposter”, o sea, reportera, y que eso me daba acceso a una de las zonas restringidas, para comentar noticias y tal. El caso es que en dicha zona K-Teto comentó que había puesto un mensaje a las moderadoras en la zona de administradores y no sé por qué, levanté la oreja.

Al poco me encontré un mensaje de K-Teto en mi bandeja de entrada, proponiéndome ser moderadora. He de decir que me quedé patidifusa. Una cosa fue lo de newsposter, que me lo había currado un poco a pulso – no es que fuera adrede a por el puesto pero sí es cierto que me pegué unos días posteando noticias y lloriqueando virtualmente cuando las ponían en portada a nombre de otras personas, en vez de echarme del grupo por pesada fueron y me propusieron unirme a ellos (será aquello de unirse al enemigo si no lo puedes vencer?)

Pero ahora ha sido una sorpresa total, de verdad. No creo haber hecho nada para merecerlo, excepto en todo caso postear duelos fotográficos con Skydoll (hilarantes sobre todo gracias a ella) y estar a punto de hacer un flame en un post sobre la wiifit y la anorexia del que preferí retirarme antes de liarla, porque me estaba calentando y mucho como la gente minimizaba la situación.

En cualquier caso, me he vuelto a sentir halagada y sobrevalorada, y, sí, acepté. Porque aunque me vaya a suponer liarme más con internet, reconozco que soy una persona a la vez engreída y con complejo de inferioridad, y esas cosas me vienen bien para ambos problemas contradictorios....

Solo espero, claro, hacerlo bien...

martes, 12 de febrero de 2008

"EL CAMPANAS" Y LA CASA DE MIS SUEÑOS

Hoy tocan dos. Uno el que he tenido hoy, el otro uno que no recuerdo cuándo lo soñé, pero que estaba más que convencida de haberlo escrito… cosa que por lo que veo no ha sido así, y es una pena porque tenía chicha.

Vamos con el de hoy, que era de famosillos. El caso es que estabamos en una agencia de viajes, no sé muy bien qué íbamos a contratar, pero la dueña de la agencia era una señora mayor que en sus tiempos había sido actriz de cine. Mi madre la reconocía y me decía bajito “Además está casada con Alain Delon”. La señora era un encanto, aunque no conseguía quedarme con su nombre, y una cosa que me llamaba la atención era un CD que rondaba por una mesita en la agencia. La carátula estaba llena de fotos de una chica famélica en plan top model y me llamaba la atención que en todas las fotos le habían retocado torpemente las pestañas con un boli negro. Me daba pena, la verdad.

Entonces venía el marido de la señora a buscarla. En efecto, era Alain Delon, y tal como sale ahora en la peli de Asterix y los Juegos Olimpicos, vamos, viejuno total pero con ese “quien tuvo retuvo” de las grandes estrellas. Yo me moría de ganas de soltarles a uno de los dos aquel chiste que tanta gracia me hizo en una peli de Lina Morgan “¿Sabía que le llaman a vd. el campanas? Alain-Delon, Alain-Delon…” pero me contenía.

No sé porque le debía caer yo bien al divo, porque cogía el CD de la mesa y me hablaba en correctisimo español (tenía más acento francés la esposa que él, manda webs) y me contaba que la chica en cuestión era su hija (cosa que me había imaginado ya) y que estaba empezando su carrera como modelo. De pronto al hombre se le hacía la luz y me decía que si quería ocuparme yo de diseñarle ropa a su hija para los pases. A mi me hacían los ojos chirivitas y ni me planteaba decir que no. Ya tenía 100 diseños ante mis ojos… No sé como se le había ocurrido al buen señor, y la chavala en cuestión me importaba un bledo (era vulgarcita, la verdad), pero si era una oportunidad para dedicarme a uno de mis sueños, ni dudarlo! Ya estaba pensando en como dejar el trabajo del Royo…

Y ahí me desperté, de un sueño tan profundo que, la verdad, ni sabía ya dónde estaba (me sentía hasta hundida en la cama, y es que hoy dormía en la de mis padres, en Santa Fé, aunque por un momento creía estar en mi casa).

El otro sueño me lo ha traído a la mente una foto que me ha mandado Isabel Garbayo. La foto forma parte de una serie sobre obras de arte hechas solo con una hoja de papel, pero esta en concreto la he reconocido… porque era la casa de mi sueño…

En mi sueño, que debí tener cuando tomé la decisión de comprarme una Roxydoll Lucy aprovechando la oferta de Notdoll Lab (o quizás a raiz de otro archivo que mandó Isabel, con unas preciosas fotos de China), estábamos en China de vacaciones. Y China no tenía nada que ver con Japón. Era más agreste, más salvaje y mucho menos urbanizada. Las casas eran pobres, como medievales, y se mezclaban con la naturaleze.

De pronto llegábamos a una casa como la de la foto:

Vale, quizás tuviera menos pisos pero era clavaita… Y yo no sé porque decía que esa era la casa de Notdoll Lab y que si podíamos entrar a ver kekos… Así que entrábamos… Y era un lugar extraño, pero no desagradable, de esos que no sé como describir pero que están en mi mente… Había gente muy amable y nos enseñaban el proceso de creación de los kekos, en mitad de su casa, entre habitaciones estrechas con camas repletas de mantas y cojines multicolores, y vitrinas en mitad de las escaleras con muñecas de exposición…

Me alegro de haber encontrado la casa… Es curioso, ¿verdad? Parece que alguien más ha soñado con ella….

lunes, 4 de febrero de 2008

SABADO SABADETE (O NO ME DEBERÍA HABER LEVANTADO DE LA CAMA II)

Pues estamos con aquello del peor día del año… En fin, si somos honestos, días malos va a haber siempre. Y cosas que te afectan más que otras, también. Además el estado de ánimo, el cómo te sientes el día que ocurre y demás influyen lo suyo. Ahora lo miro retrospectivamente, y no fue un día tan horrible. Pero el Sábado pasado hubiera matado a alguien (a mi padre para ser exactos).

El día ya empezó mal. En el foro de BJDoll.net, que es el foro de muñecos que más frecuento últimamente, hay dos subforos para noticias: las de los “newsporters”, que automáticamente salen en el portal, y las de los usuarios, que se reflejan en el portal con un agradecimiento a la persona que los posteó si la noticia les parece interesante a los administradores. Ya había ocurrido tres veces que yo había posteado una noticia, nadie le había dado especial importancia, y a los pocos días aparecía en portada con crédito de otra persona, el primer caso de la reportera oficial (Aikoneko), y en el segundo, del administrador (K-Teto). Así que escribí un mensaje a K-teto preguntándole qué había pasado, se deshizo en disculpas, me añadió en los créditos y me prometió que no volvería a pasar. Volvió a pasar, una tercera vez, aunque no me dí cuenta hasta que leí un post de K-Teto diciendo “Edito la noticia para dar crédito a Sonia que fue la primera en postearla”; y no sé qué me supo peor, si haberme enterado (qué feliz es la ignorancia) o que hubiera vuelto a ocurrir.

Pues bien, el sábado me encontré otra vez la misma situación. Con el agravante de que esta vez la noticia la había posteado un usuario semana y media después de que yo la postease, y encima casi estaba obsoleta porque era un anuncio de una venta sorpresa de Elfdoll limitada a 10 unidades que ya se habían agotado. Yo creí al principio que no les parecía digna de portada, pero al verla esta vez me repateó y mucho. Lo dije en voz alta en el foro y de nuevo se deshicieron en disculpas, y hasta me sugirieron que hiciera lo que ya había dicho Josema: mandar un PM cada vez que postease una noticia (que tiene huevos la cosa), pero como dijo el propio K-teto… ya no eran ni una ni dos veces, y encima no lo han modificado, así que me quedé con un sabor muy agridulce.

Para colmo, ese sábado Josema no estaba en casa. Le tocaba su reunión anual del trabajo, esta vez en Sitges, así que se fue el viernes después de dejar a Leo en el cole y yo me quedé esa noche sola con Leo en casa. No me apetecía subir a Santa Fé a dormir (cada vez me estoy desligando más de mis padres, quizás debería dedicar otra entrada a hablar del tema), y la verdad es que estuvimos genial Leo y yo solos con el gato, sin nadie que nos molestara (dado que Josema se pega el día con el ordenador o la PSP, en realidad la única diferencia era que la tele no estaba puesta). Pero el sábado tocaba por tanto ir a comer con mis padres, ya que sabían que Josema no estaba (aunque no les dije que había faltado desde el viernes porque no tenía ganas de dar explicaciones de por qué no subía a dormir). Así que decidí que ya que me había acordado, le pediría a mi padre la foto de la cabalgata de Reyes en la que salía Keroro. Hago un inciso para poner en antecedentes, ya que es otra cosa que no he contado: en la Cabalgata de Reyes de este año nos sorprendieron con la aparición de un elemento disfrazado del susodicho personaje, que a Leo le encanta. Como no llevábamos cámara de fotos, les dije a Josema y a mi padre que le hicieran una foto con el movil, pero en ese momento mi suegra (que no vino a la cabalgata a la hora a la que bajamos nosotros y luego no nos encontraba), haciendo gala de su sentido glorioso de la oportunidad, llamó a Josema, y el pobre tuvo que atender la llamada en vez de hacer la foto. Así que el único que pudo hacer la foto fue mi padre, que encima pilló al Keroro de espaldas. Yo le dije que era igual, que me la guardara, porque además el elemento disfrazado no acudió a las llamadas de Leo y eso le costó un disgusto a mi pobre niño, que se pegó toda la cabalgata llorando. No se habló más de la foto, por pura lógica, y con mi memoria de pez me olvidé varias veces de pedírsela a mi padre.

El caso es que el domingo anterior habíamos estado de kdd aniversario con la Cuchipandi y comenté (por segunda o tercera vez, porque fue algo que ya había contado varias veces) la aparición de Keroro en la cabalgata, y como estábamos en casa de Damián enganchados a Internet, busqué a ver si había alguna foto en la red de ese momento. No había ninguna, así que dije “Tranquilos, nosotros hicimos una” (probablemente la única que se hizo en toda la ciudad).

Debería aprender a no dar nada por sentado con mis padres. Han sido muchas veces que me hacen lo mismo y nunca escarmiento. El caso es que a la hora de la comida le comento a mi padre que a ver cuando me mandaba la foto. Respuesta: “¿Esa foto? Si salió fatal, toda borrosa. La borré”.

Imaginaos mi reacción.

A ver… si tu le pides a alguien que te haga una foto, lo mínimo es que esa persona no la borre sin enviártela, o al menos, enseñártela antes, ¿no?.

Tú eres la persona que debe decidir si vale la pena borrarla o no.

Pues mi padre no parecía entenderlo.

En realidad ahora que lo recuerdo, SI que tiene importancia. Esta no se la perdono.

Porque además le conozco y su idea de “estaba borrosa” y “no era más que un barullo de colores” significa “estaba un poco movida pero total, ¿pa que la quiero?”.

Mejor dejo de pensar en ello. Me estoy haciendo mala sangre otra vez.

El domingo obligaré a mi marido a hackearle el disco duro a mi padre a ver si puede rescatarla de alguna forma… Soy cabezota, sí…

jueves, 27 de diciembre de 2007

CONSPIRACIONES

Y hablando de la reina de Roma…

Hoy vamos a culminar una conspiración. Que además incluye otra, aunque sólo Josema, las dueñas de Denver Doll y yo lo sabemos…

Miguel, el marido de Elena, disfrutan maquillando kekos. Intentaron ponerse un negocio al respecto, pero él es demasiado perfeccionista, y perdía demasiado tiempo por un maquillaje de miserables 15 euros, así que no le valía la pena. En cierto modo lo entiendo, y le envidio. Yo me pulo un maquillaje en un par de horas, mientras veo la tele y encorvada en el sofá. Así me sale, claro, pero no tengo paciencia ni de dar todos los pasos que requiere la técnica (echar barniz primero, barnizar después de cada capa, hacerlo con buena luz en una buena mesa de trabajo, vaya, incluso mojar con agua los pinceles… ¿quién quiere agua con lo bien que va la saliva?). Tampoco cobro por ello, me maquillo mis muñecos y ya está. Excepto el pobre Ambar. No me hacía con él, y se lo pasé a Miguel para que lo maquillase él. Me arriesgué, y pasó lo que yo me temía: aunque es un maquillaje soberbio, me resulta demasiado femenino… ¿Y ahora que hago? ¿Lo retoco? ¿Le digo algo? Es un compromiso, y precisamente porque hay confianza y no me lo ha cobrado, es más difícil todavía.

El caso es que a mi me maquilló a Ambar. A Gema, le ha maquillado ya dos muñecos, y otro que vendrá. A Mabel y Damián le ha maquillado uno y detrás irán dos o tres más. Y no nos ha cobrado a nadie por su tiempo, un tiempo valiosísimo que podría estar perdiendo en otras cosas, incluyendo maquillar por dinero. Así que Damián, Mabel y Gema decidieron pagárselo comprándole una muñeca, tamaño tiny, de Elfdoll que a él le traía loco, la pequeña Bong Sun Wa, o, como él la llama, la China Fea

Me llamó Gema una tarde, sobreexcitada, preguntándome como funcionaba lo del Layaway. Me pilló de compras por el centro (el día en que mi prima Ana me había invitado a elegir con ella su traje de novia, debería hablar un día sobre eso), pero eso no calmó mi curiosidad. Me lo contó (se moría de ganas): habían visto que en Denver Doll Emporium quedaba una, y querían cogérsela antes de que se vendiera. Me ofrecí a ayudarles, y escribí a Paula, la dueña de la tienda, para decirle de que iba el tema.

Lo que al principio iba a ser Layaway (o sea, pago a plazos), se convirtió en pago al contado y a toda prisa. Querían dársela este domingo cuando nos viéramos, antes de Navidad. Yo dije que quería participar pero se negaron, porque “yo ya me maquillo a mis muñecos”. ¿Y qué? Quiero agradecerles lo de Ámbar, y ¿quién sabe si no les pediré ayuda en el futuro? Al final aceptaron que pusiera 30 euros.

A mi no me parecía suficiente, así que conspiración dentro de conspiración, le escribí a Paula y le dije que quería añadir por mi cuenta dos vestidos para la muñeca. Pero luego (inocentes) Damián me escribió diciéndome que iban a añadir uno de los dos vestidos que yo había elegido al pedido, y yo le dije “Vale, si me dejas pagarlo a mí”. Tras algunos dimes y diretes (al principio me querían timar y que pagase yo SOLO el vestido en vez de los 30 euros), les pagué 43 euros que creo que era el total vestido incluido. Y por debajo mano, le dije a Paula que añadiera el otro vestido y unos zapatos, con lo cual mi aportación monetaria es la misma (más o menos) que la de los otros tres.

Luego vino una espera tensa e histérica, en la que Mabel y Damián removieron Roma con Santiago, llamando a todas las oficinas de aduanas y correos del país, a la busca y captura del paquete que no salía en ningún sistema informático. Dadas las fechas navideñas, en vez de llegar el viernes como esperaban, llegó ayer a aduanas de Zaragoza, desde donde Damián se fue directo a recoger el paquete (en aduanas cualquier día nos ponen un cartel de gente indeseable). Anoche perfilamos el plan de entrega.

Cuando me llamó Gema para perfilarlo, le pregunté si habían comprobado el paquete, y me dijo toda ilusionada “¡Sí! ¡Hasta han metido un trajecito y unos zapatitos de regalo!”. Aquí insértese una sonrisa diabólica. Me sorprende que hayan sido tan ingenuos… Esta gente no suele regalar nunca nada, pero claro, ellos no lo saben. Aún no sé si decirles que fue obra mía, o dejarles en la ignorancia.

El caso es que esta tarde nos vamos a Huesca a darle la sorpresa a Miguel. Tenemos que ir tarde, porque tanto ellos como Mabel salen a las 7 de sus respectivos trabajos. Tuve que inventarme alguna excusa porque mi madre quería llevarse hoy a Leo al cine, y por supuesto, lo daba por hecho... No me apetece oirla contarme mil veces que tenga cuidado porque nos vamos a Huesca, así que oficialmente solo quedamos con los amigos, aquí en Zaragoza.

Pero en realidad a las 5,30 salimos de casa, recogemos las llaves de casa de Elena en su trabajo, les esperamos allí, y hacemos de avanzadilla para que cuando venga Miguel a casa ya estemos todos nosotros dentro, aterrorizando a los gatos y esperándole para darle la sorpresa.

No sé si nos lo perdonará en la vida.

Pero me divierto como una loca.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

EL REGALO DE YEP

Vale. Cometí una locura.

Josema (Yep, como le he llamado siempre en mi diario) comparte conmigo el gusto por las muñecas, y sobre todo, por las BJDs o muñecas de resina. Se contiene, por muchos motivos (a los chicos no deberían gustarles las muñecas, las BJDs son caras, no tenemos donde guardarlas, y mil cosas más), pero cuando salimos con la Cuchipandi muchas veces es él quien más las disfruta.

Así que esta Navidad me arriesgué. Como sé que le tiene loco la Shall (de DOD), y me sentía culpable por no haberla comprado en Hiroshima, y habernos llevado una E-An a cambio (que era la que me gustaba a mí), decidí comprarle al menos la cabeza, y puesto que Higashi estaba disponible, le pedí también la cabeza de Tender Shall, que no se puede comprar suelta (casi me salió más cara que comprando la muñeca entera, pero en fin…).

Aparte, en Octubre tuve la oportunidad de pillar en eBay una Aoi Tuki, una muñeca sobre la cual había hablado en Ryung-Soah Sue Lovejoy, de Australia, y que tiene la característica de tener un cuerpo mas bien regordete. Cuando se lo enseñé a Josema le gustó mucho, aunque había cosas que no le gustaban, y quizás si no hubiera salido en eBay, no la hubiera comprado, pero la ocasión la pintan calva, y la verdad es que no ha habido ninguna otra oportunidad, así que supongo que hice bien…

*Cuando supe que iba a llegar, me pegué dos días pendiente, porque Josema últimamente ha estado bastante tranquilo en el trabajo y estaba siempre en casa, pero al final tuve suerte (o relativamente) y la trajeron un sábado por la mañana cuando él aún estaba durmiendo. Así que baje corriendo y paré al cartero en el vestíbulo, y luego metí la caja en el portaequipajes del coche… La pobre muñeca se pegó una semana acompañándome al trabajo ya que no encontraba el momento de subirla a casa (incluso aproveché para verla dentro del coche).

Por supuesto, la tensión me ha tenido loca. Una parte de mí me decía que había cometido una locura. Que le regalaba a mi marido algo que me gustaba a mí, como la bola de bolos de Homer Simpson… Así que no sabía como se iba a tomar el regalo…

Finalmente, ayer por la tarde, Navidad, volvimos a casa. Sin Leo, que se había quedado a terminar una nave de Lego (y yo que me había dado tantas prisas en dejar los paquetes preparados bajo el árbol antes de salir, para darle la sorpresa…). En realidad, fue una buena idea de Josema, ya que como hay que arreglar la rueda pinchada de mi coche, me ofreció llevarme él al trabajo y luego irse por la mañana a arreglar la rueda… Diossss, solo de pensar en que no iba a perder una tarde arreglando la rueda, ¡¡¡¡ya me hizo la mujer más feliz del mundo!!!!, así que acepté.

Cuando llegamos a casa, estaba todo preparado para una Navidad infantil. “¿Qué hacemos?”, pregunté yo. “¿Abrimos los regalos o esperamos a Leo mañana?”. Tras un par de dudas, él dijo que quería abrir el suyo. No se lo esperaba, y de hecho, cuando vio cuáles eran sus paquetes (él pensaba que eran los más pequeños), se quedó completamente desconcertado. Pero nada más coger el paquete más pequeño, el que contenía las dos cabezas, notó al tacto las dos cajas cilíndricas y no necesitó más para imaginar que eran dos cabezas de muñecas, y que la caja grande contenía, al menos, el cuerpo. Eso le puso muy nervioso, y a mí, todavía más.

Pero la cosa salió bastante bien. Para empezar, se interesó muchísimo por la muñeca, hasta el punto que abandonó durante varias horas su plan inicial de instalar el sistema operativo de Mac que había sido su regalo en casa de mis padres. Aceptó las cabezas de Shall con mucha ilusión, aunque yo temía una mala respuesta, y aunque al principio la otra muñeca no le gustó nada, cuando le puso una cabeza de Shall en vez de la horrible cabeza original que tenía, la cosa empezó a cambiar.

Le cambió los pies, porque no le gustaban, pero acabó dejándole los originales. Se pegó un buen rato buscándole ropa, zapatos y peluca, y finalmente me pidió que maquillase la Shall (que venía sin maquillar) y dijo que se la llevaría el jueves para que el resto de la Cuchipandi diera su opinión*.

Aún no ha decidido del todo quedarse con ese cuerpo. Le he dicho que no sería difícil revenderlo (eso creo), pero por un lado le gusta, aunque por otro no… así que está en su fase Géminis… que creo que al final va a significar que se queda en casa…

Y desde luego, en ningún momento me hizo sentir que me había equivocado, o que le había hecho un regalo pensando en mí y no en él (lo cual no es cierto, ya que yo nunca me la habría comprado para mí, prefiero los chicos). Ni siquiera cuando al principio no le gustó.

Ahora sólo le falta un nombre, y quizás algo de blushing en la cara para que la resina de la cabeza pegue un poco más con el cuerpo, que es más amarillento. A mi ella me dice que se llama Emilia, pero esperaré a la decisión de Yep. Lo que sí es cierto es que ese cuerpo regordete queda muy bien con la carita redondeada de la Shall. Mejor que el cuerpo flacucho de DOD.

¡¡¡¡Y cómo me alegro de que le haya gustado!!!!

 
Vivir para soniar - Templates Novo Blogger