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jueves, 7 de noviembre de 2013

BIEN ESTÁ LO QUE BIEN ACABA...

...dicen que dijo Shakespeare…

En cualquier caso, es cierto que a mi siempre me han gustado los finales felices, y que un final amargo (sobre todo si no aporta nada) me puede estropear una buena historia. Por eso le he cogido manía a películas como “Un puente hacia Terabithia”. Pero también reconozco que un buen final es un buen final, y a veces para conseguir eso, no puede ser tan feliz.

La cosa es que conseguir un buen final no siempre es fácil, y eso lo veo mucho últimamente en los videojuegos. Bueno, y en las historias, y hasta en las entradas de este blog, que nunca sé como acabarlas, pero esta entrada es sobre videojuegos.

Ya habéis visto que en este blog se habla a menudo de ellos, y es que para mi los videojuegos son una forma más de contar historias, con el aliciente de que las vives casi en primera persona. El caso es que, igual que algunos juegos como el muy recomendable Bioshock Infinite tienen finales estupendos y sorprendentes, me ha pasado varias veces que un videojuego que estaba disfrutando enormemente me deje como al del chiste del pingüino con un final brusco, mal pensado, o que simplemente no termina de cuadrar con la historia.Ya me pasó con el Tomb Raider Underworld, que se suponía que explicaba muchas de las interesantes cuestiones que se plantean en Legend, o con otros juegos que tras una buena historia terminan en plan “Chis-pun” y dices “¿Y ahora qué?”.

Curiosamente, uno de los finales de videojuego que más polémica han llevado, el de la saga de Mass Effect, no me ha afectado tanto como otros. Quizás es que desde el momento en que oí que el tercer juego iba a ser el último yo ya me había hecho a la idea de que el protagonista tenía que morir (tampoco es que fuera un drama. Ya muere al principio del segundo juego, y lo “resucitan”, en una maniobra un tanto extraña e innecesaria para el argumento), o quizás es que mi familia y yo somos más listos que la media, ya que las principales quejas eran que las decisiones no contaban (qué poco debe haber jugado esa gente a la desafortunada segunda parte de la saga Dragon Age, porque ahí sí que se pasan todas tus decisiones por donde yo te diga), y que el final era difícil de entender, cosa que nosotros entendimos desde el principio. De hecho, Leo no tuvo el menor interés en jugar la versión “ampliada” del final que Bioware desarrolló a raíz de la gran cantidad de quejas porque para él (y para nosotros, todo sea dicho) no aportaba nada que no hubiésemos entendido la primera vez que lo jugamos. Aunque personalmente, y por lo que veo en los foros que frecuento (principalmente Deviantart y ese agujero de fanáticos que es Tumblr), creo que la principal queja venía de las fangirls (si, desgraciadamente en su mayoría mujeres, aunque quizás sea porque mujeres son las principales personas que sigo en esos foros) que se quejaban de que si su Shepard moría, no podría ser feliz forever and ever con su amorcito.

A ver. Estás leyendo a la persona que se “construyó”, a base de walkthroughs, el que para ella era el mejor final posible para su personaje en su juego favorito, Dragon Age Origins. La que se hizo su propio PJ después de que Josema sacrificara a la que habíamos jugado entre los tres, porque esa escena le partió el corazón y quería un final más feliz para la suya. Pero ese es MI final, el que yo elegí, y jamás me atrevería a decirle a nadie que el mío es mejor que el suyo.

Pero con Mass Effect no pasaba eso. De las tres opciones finales en el juego, solo en una el protagonista tenía una posibilidad de que, en una escena final, apareciera una imagen de su pecho respirando.


Las fangirls se aferraron a eso: Su Shepard sobreviviría. Sobreviviría aunque eso significase elegir la opción que condenaba a dos razas a la destrucción total y a todas las demás a un retraso tecnológico del que les costaría siglos salir, si no milenios.

Y claro, como se sentían culpables, empezó a correr por ahí una “teoría de la adoctrinación” según la cual si elegías cualquier otro de los finales, que suponían la muerte física del cuerpo del protagonista, era porque los malos de la historia te habían lavado el cerebro.

Y eso es lo que me parece indignante. Que quieran imponer su versión de la historia.

A mi me encantan los finales felices. Me encantaría que el protagonista de esta historia se quedase por siempre jamás con su amorcito. Pero a veces, el protagonista tiene que sacrificarse por el bien de los demás. Y eso es correcto. Tan correcto como ser egoísta por una vez. Quizás más.

Y nunca entendí porqué tanta angustia, porqué tanta polémica, por qué tanto odio y tanta presión. Bioware había hecho cosas mucho peores que el final de Mass Effect 3 *coughDragonAge2cough*. Ningún final era perfecto, por supuesto. Pero esa era la gracia. No podía haber un final mejor que otro, porque entonces, todos cogerían el mismo. Todos tenían que tener pros y contras.

Al final la empresa cedió a la presión. Creó un final extendido, intentando explicar las cosas. En su honor diré que no se vendieron a las quejas del todo. Demostraron que los otros dos finales no eran malos (explicando lo que algunos ya habíamos entendido desde el principio), pero no los cambiaron, ni dieron la razón a los que hablaban de lavados de cerebro. Y con el tiempo, la polémica, como tantas, se ha ido diluyendo.

Pero me voy del tema. Toda esta larga charla sobre finales, en realidad, era para hablar de otro juego.

Al poco tiempo de esta polémica, cayó en mis manos “Las Cadenas de Satinav”, de la saga alemana “Schwarzen Auge” (conocida como TheDark Eye en el ámbito anglosajón).

Voy a alargarme más, porque quiero hablar de esta saga. Los roleros de pro quizás conozcan el juego original. Yo desde luego lo conozco a través de mi marido, a quien dudo que alguien supere en la cantidad de juegos de rol de todos los paises, culturas y hasta idiomas que colecciona. Se trata de un entorno de fantasía que en Alemania ha superado en ventas al clásico D&D desde siempre y que sigue sacando suplementos a un ritmo imparable. Me ha sacado de muchos apuros a la hora de regalarle cosas a mi marido en cumpleaños y aniversarios y eso que él no sabe alemán (y en inglés solo existe el libro básico y poco más). Así que imaginaros si es un mundo rico e interesante.

A pesar de los libros, cuando yo empecé a encariñarme de ese mundo fue cuando Josema se hizo con un juego de rol de ordenador llamado Drakensang y del que creo que ya he hablado alguna vez. Era la primera vez que yo veía un juego así de verdad (yo solo solía seguir los de aventura tipo Tomb Raider) y poder crear tu propio personaje (aunque fuera con limitaciones) y vivir la historia tú mismo era toda una experiencia. Con ese juego cogí la costumbre de compartir con él las decisiones de su personaje (una elfa pelirroja), y para mi cada vez que dedicaba un rato por las tardes del fin de semana a jugar en casa de mis padres, que era donde teníamos un PC para jugarlo (no había versión de Mac) era un acontecimiento. De hecho, cuando Dragon Age lo desbancó, al principio para mí fue un drama.

Me encariñé mucho de los personajes, sobre todo esa amazona Tulamida, Rhulana, que acabé customizando como muñeca de resina, la encantadora ladrona pelirroja Gladys o el enano adorable y cascarrabias Forgrimm. O quizás esos tres son los que más recuerdo porque llevándolos en el grupo nos deleitaron con el mejor combo de comentarios (cada vez que seleccionabas a uno de ellos para el combate soltaban una frase al azar) que he visto en mi vida:

-         Rhulanna: “Por Rondra!” (La diosa de las amazonas)
-         Forgrimm: “Por Ardo!” (el amigo muerto cuyo asesinato estamos investigando)
-         Gladys (con su voz cantarina y adorable): “Por supuesto!”

Así que cuando me recomendaron este nuevo juego, aunque el estilo de juego no era de rol y el diseño era completamente distinto, supe que tenía que jugarlo (o, en mi caso, ver a alguien jugarlo, que, como de costumbre, fue Leo).

Se trataba de un juego de “Point and click” (o sea, de señalar con el ratón y seleccionar), al estilo de maravillas como el clásico “Monkey Island”. Un tipo de aventura que me encanta, porque no suele haber combates y nunca tienes que actuar contra reloj, por lo que no me estresan nada. Si a eso le añadimos una banda sonora bellísima, y que el diseño y los dibujos, completamente hechos a mano, eran de una belleza y una inocencia de cuento de hadas impresionante, la verdad es que me enamoró desde el principio. Es cierto que tiene algunas animaciones cutres (como la escena del beso), y que es un estilo de juego que puede que no guste a muchos… pero al poco rato la historia ya me tenía enganchada y los personajes ya me habían enamorado a pesar de (o quizás precisamente por) sus muchos defectos.

Por lo que el final me dejó devastada.

A pesar de que me lo veía venir desde el principio, y de que en realidad, era la única forma de que la historia acabase “bien”, el final me destrozó. Me tuvo toda el fin de semana ansiosa e incluso me hizo soltar alguna lágrima cuando pensaba que nadie me veía, recordándolo.


Y es que me había encariñado tanto de la pareja protagonista y de su historia de amor que lo que les ocurre al final, me rompió el corazón en pedazos.

(Aun así, masoquista que es una, el regalo de Navidad de ese año que le pedi a Josema fue la edición coleccionista del juego. Para tener una copia física y todos los dibujos y los extras posibles del juego, aunque estuviera en alemán. Decisión reforzada cuando descubrí que una de las artistas de Deviantart con las que mejor me llevaba esos días había participado, aunque solo fuera un poco, en el desarrollo del mismo).

Así que cuando hace escasamente una semana me dijeron que había salido una segunda parte, "Memoria" en la que parte de la trama consistía precisamente en la aventura que los protagonistas vivían para arreglar ese amargo final… bueno, había que verla.

Malditos desarrolladores de Daedalic, en su amor por los finales agridulces, de nuevo el final no era perfecto. Encima en este caso, a pesar de ser un juego muy lineal, teníamos dos opciones: conseguir su meta, o renunciar a ella y no reparar nada… opción que a lo largo del juego (e intentando no hacer spoilers) tenía cierto sentido. Porque conseguir su meta no dejaba las cosas como estaban antes de que ocurriera su desgracia.

Tenían que empezar de nuevo.

Y bueno, eso restauró un poquito mi corazón. Con superglue, y viéndose las grietas, pero al menos… he podido elegir.

Y ahora entiendo… un poquito, solo un poquito, a las fangirls de Mass Effect y su forma de llevar el drama. Sigo sin entender esa presión para cambiar el final…

Pero entiendo la angustia y el dolor que algunas sentían. Porque sí,estos malditos videojuegos…estas malditas historias…

…te parten el alma.

jueves, 24 de octubre de 2013

SITIOS TÓXICOS, GENTE TÓXICA



Internet es el mal. Yo ya lo sabía. Como con los móviles o la PlayStation, me resistí MUCHO a que entrase en casa… porque sabía que ocurriría lo que ocurrió. (Bueno, lo de los móviles es otra historia relacionada con mi odio a los teléfonos). Si siempre me ha gustado escribir cartas y conocer gente de otros sitios, Internet ha sido mi perdición. Si no eran foros era el blog. Si no era el blog eran foros. Dejé de lado un tiempo las muñecas (nunca del todo, aún cae alguna) debido al dinero del piso, pero me metí como comento en esta entrada en Deviantart. Al año siguiente la cosa había degenerado en un grupo de rol online que me tuvo enganchada todo el viaje a Portugal y que de pronto en un mes acabó como el Rosario de la Aurora.   lo hubiera hecho), me encuentro con una persona encantadora que se encariña de mi personaje… y que acaba aceptando una relación de ficción que en la realidad se convierte en una amistad incomparable en la vida real. De hecho, una de las principales razones por la que fuimos a Vietnam fue para conocerla en persona. Por que, claro, si puedo elegir una amiga del alma… ¿pa que elegirla cerca? ¡Al otro extremo del mundo, que mola más!
Josema estaba hasta los mismísimos de que le gorroneara el iPad para contestar mensaje tras mensaje, y cuando estaba a punto de dejarlo (qué tranquila habría sido mi vida si

La cuestión es que lo pasábamos tan sumamente bien, y estábamos tan enganchadas, que empezamos a animar a los amigos del Deviant para que se unieran al grupo. A raíz de mi comic ya tenía un grupito de amigos más o menos íntimos que incluso habíamos quedado un día en Santander para conocernos en persona, al menos los que podíamos desplazarnos allí, y hasta creamos un grupo-dentro-del-grupo para jugar con nuestros personajes y crear historias más complejas. Era un sueño dentro de un sueño, como decían en la Princesa Prometida, lo pasabamos genial y todo eran piruletas y arco iris.

Debido a aquello, y también debido a mi traslado de hospital (con lo que se acabó la desagradable tensión que hacía que necesitase crear historietas para evadirme), poco a poco fui abandonando el comic que me estaba haciendo tan popular en el Deviant. Por otro lado, por esa época estaba teniendo lugar un fenómeno que poco a poco iba “abduciendo” a la gente habitual de Deviantart. Se llama Tumblr, y para quien no lo conozca, es otro tipo de plataforma de “microblogging”, muy centrada en lo visual (la mayoría de las entradas son imágenes, aunque también puedes subir videos, música, textos, etcétera, que puedes rebloguear y, opcionalmente, comentar) que, a pesar de lo difícil que hace comunicarse con otras personas, estaba teniendo un éxito brutal entre los artistas, hasta el punto que muchos de ellos desaparecían del dA tras abrirse cuenta en tumblr.

Como hice al principio con otras cosas, yo empecé por rehuirlo. Si la gente se hacía cuenta ahí y desaparecía de otros foros, no era algo en lo que yo quería involucrarme. Pero una de las personas del grupo empezó a poner cosas relacionadas con nuestro grupo de rol, y al final caí.

Me hice una cuenta solo para eso, para hablar del grupo y “rebloguear” cosas relacionadas con nuestros personajes, como nuestros dibujos, fotos de los actores que los interpretarían si hicieran una película, imágenes que nos los recordaban, cosas que nos inspiraban para nuevas partidas, etcétera.


Era muy divertido… al principio. Agregué como amigos (funciona un poco como Deviantart: tu puedes seguir a quien quieras y la gente te puede seguir de vuelta o no, según prefieras, y todo lo que esa persona publique en sus blogs lo ves en tu página personal, con lo que puedes decidir si lo reblogueas, si le das a “me gusta” o si simplemente pasas de largo) a toda la gente con la que jugábamos (incluso de las que no eran del “grupo dentro del grupo”) y a un montón de amigos más de otros círculos. Con el tiempo, incluso gente que conocía a través de otras personas porque publicaban cosas que me parecían interesantes.

En cuanto a la gente que me seguía de vuelta, como estaba completamente centrada en el grupo de rol (intentaba ser equitativa y prestar atención a todos los personajes, pero bueno, era imposible no tener cierta preferencia por el mío y su novio, ¡no?), había alguna persona que me decía “Yo no te sigo porque me pierdo” y lo entendía. No estaba ahí para ser popular, al fin y al cabo. Solo era una herramienta para canalizar mi última obsesión.

Pero al cabo de un tiempo, y la verdad es que no mucho, en realidad, noté alguna cosa rara. Gente que, se suponía, eran amigos desde el principio, formaban parte del “grupo-dentro-del-grupo”, y, vamos, tenían que saber de que iba la cosa, parecían ignorar nuestros trabajos, sobre todo cuando subíamos (sobre todo Trinh, mi amiga de Vietnam, yo ya dibujaba bastante menos) algún dibujo, mientras que ellos hacían un garabato y eran todo “Oooohs” y “Aaahs” de todo el mundo. Trinh me hizo un comentario al respecto y yo fiel a mi “No achaques a la malicia lo que pueda explicar la estupidez” le quitaba importancia. “No lo habrán visto, mujer”. Al fin y al cabo, Tumblr es como el Facebook: lo antiguo en el tiempo va quedando abajo y muchas veces se te escapa.

Pero un día, como digo, subí un dibujo y la falta de atención por parte de nuestros “amigos” me llamó la atención a mí también y comenté algo así como que nos sentíamos ignoradas… y eso provocó de pronto una “Amigoterapia” (o así le llamaron) en la que se juntaron dos personas del grupo y otras dos que no tenían nada que ver con ello pero que por algún motivo se sintieron aludidas y que puesto que también eran amigas nuestras (o eso creíamos) decidieron ayudar, y montaron una multiconversación en Skype.

Espero que no se dediquen a la psicología, en serio.

Si antes de la conversación yo pensaba que no había habido ninguna mala intención en el hecho de que nos ignoraran, después de ella no me quedó ninguna duda de que lo hacían a mala leche. Vale, las dos que se metieron sin que tuvieran nada que ver, cuando me decían que mi tumblr les confundía y que se perdían, tenían toda la razón del mundo, y la verdad es que no iba nada contra ellas. Pero… ¿las otras dos?

Las otras dos eran parte de nuestro grupo de rol. Conocían a nuestros personajes desde el principio. JODER SE UNIERON AL GRUPO POR NOSOTRAS.

A ver, no es que fuera obligatorio que rebloguearan nuestros dibujos, o que dijeran qué bonitos eran, o yo que sé. Pero es que cuando era cualquier otra persona se deshacían en cumplidos, mientras nosotras como mucho recibíamos un “me gusta” de gente que ni siquiera tenía que ver con nosotras… Un doble rasero que mosqueaba, y mucho.

Y aún tenían el valor de decirme que “Estaban hartas de lo que yo ponía” y una de ellas hasta admitió tener bloqueadas (con una aplicación que se llama “tumblrsaviour” y que te bloquea las palabras clave que tu elijas) las etiquetas de mis personajes, y que claro, no veía nuestros dibujos porque no aparecían en su página.

Os podéis imaginar mi sorpresa. O sea, que nos ignoraban a propósito.

La noticia me cayó como un jarro de agua fría.

Cuando una de las otras dos personas que no tenía nada que ver con el tema dijo, al terminar la conversación, algo así como “Me alegro de que se haya arreglado todo” me di cuenta de que no se habían enterado de nada. En cualquier caso, y visto que molestábamos, dividí mi tumblr en dos, uno para las cosas “asépticas” que no molestasen a nadie (gatitos, humor y Doctor Who, principalmente) y otro para mis cosas de rol… y aunque pudiera parecer una decisión tomada por una rabieta, fue una liberación.

Porque en ese segundo blog, ahora sí que no me cortaba. Ya no tenía que preocuparme por ser pesada o molestar a los demás. Todo era sobre mis personajes, y, sí, aún seguía con la costumbre de poner cosas de los otros, pero ya no necesitaba ser equitativa ni tener cuidado. Era para mí, y para mi amiga, y poníamos lo que nos daba la gana, y al que no le gustase, que no nos agregase. ¡Hasta me podía permitir el lujo de poner cosas “subidas de tono”!

Es curioso que del grupo de rol que “tan unidos estábamos” solo siguiera este segundo blog una persona – bueno y un poco más tarde otra. El resto pasó olímpicamente. Pero tampoco dí mucha publicidad al segundo blog, así que vamos a pensar que… no se han enterado.

Eso me dejó alguna cosa clara, aunque el tiempo me ayudaría a concretar más.

Con respecto a Tumblr como sitio en sí: Para empezar, que Tumblr es tóxico. Muy tóxico. Divertido también, pero tóxico. ¿Por qué? Bueno:

-         La comunicación es mala. Si te comunicas con otra persona a base de rebloguear fotos o mensajes de texto, tu blog queda feo y redundante. Si lo haces por mensaje privado, la información es limitada y se pierde cuando respondes. Eso hace que haya muchos malentendidos, sobre todo con gente a la que no conoces.
-         La gente además es muy rarita y se ofende por nada. La persona que creó el mensaje original (lo correcto en tumblr obviamente es rebloguear el mensaje original, conservando los créditos y referencias del autor del mismo, y eso es lo que hago) recibe todos los comentarios que haces, incluso aunque sea una fotografía. Hay gente que simplemente los ignora, pero hay gente que me ha mandado mensajes diciendo que “Por favor no rolee en SU foto del actor/actriz X porque es SU musa”. Al final he decidido ignorarlos. ¿Qué c*ñ* le importa a esa persona si eso no se ve en SU blog? ¿Y quien le ha dado potestad sobre ese actor o actriz para decidir que SOLO ella puede rolear con él/ella? Podría entenderlo si fueran comentarios ofensivos, pero es que no lo son. Son cosas intrascendentes como “Ella contestaría tal cosa” o “Si fuera pelirroja sería una foto perfecta”, que solo van a ver las personas que sigan MI blog, no el suyo.
-         Por último, Tumblr es el paraíso de los “Social Justicars”. Y sinceramente, cansa. Cansa mucho. ¿Qué es un Social Justicar? Bueno, son defensores de causas que, en general, tienen sentido o son loables (como el matrimonio gay, o la lucha contra las violaciones o el racismo), pero que lo hacen desde el fanatismo y la intolerancia, de forma que todos los hombres son malos o si eres heterosexual no tienes derecho a opinar. Con decir que una persona dejó de seguirme cuando reblogueé una opinión que decía que una mujer también puede ser machista…. Esta imagen resume claramente lo que te puedes encontrar en tumblr:


En resumen, tumblr es el lugar donde la gente está ofendida porque la última película de Disney, Frozen, basada en un cuento escrito por Hans Christian Andersen, está protagonizada por personajes de raza blanca. Supongo que con eso se resume todo.

En cuanto a la gente… Bueno, solo decir que si alguien presume de “ser una borde, y que la gente se piense que vas de broma y no se ofenda”… es porque es una borde. Y que encima enseñe a la gente que le rodea a ser bordes también… pues bueno. Que les sepa mal lo que tu haces (por ejemplo hacer comentarios cómplices con tus amigos o poner cosas sobre tus personajes) pero ellas hagan exactamente lo mismo e incluso a mayor escala (inundarte con sus personajes y encima presumir de ello, o hablar en público de sus cosas y de lo maravillosas de la muerte que son sus amiguitas del alma y contar chorradas que no tienen nada que ver con los que les leen). Ya la rematadera era cuando algún seguidor suyo comentaba lloriqueando que había gente que criticaba sus comentarios y les soltaban “ES TU BLOG, ASI QUE PUEDES PONER LO QUE TE DE LA GANA”. Oh. En el mío no, pero en el de otros sí, ¿no?. A la primera persona que dejé de seguir en tumblr fue por eso.

Al final dejas de darte mal, pero claro, que alguien que pensabas que era tu amigo/a te bloquee primero en un blog, luego deje de seguirte, luego te acabe borrando incluso en skype, que al final la tengas que bloquear tú también porque como comentes en algo que esa persona haya creado le moleste, y que al final hasta personas que creías que eran también amigas tuyas pongan un mensaje diciendo “He dejado de seguir a mucha gente, ya era hora de que hiciera limpieza de blog”, compruebes, veas que aun te siguen, les mandes una nota dándoles las gracias, E INMEDIATAMENTE TE DEJEN DE SEGUIR… queda feo.

Muy feo.

No sé si Tumblr es tóxico y pervierte a la gente o estas personas ya eran así. En cualquier caso, no siento que hayan decidido ignorarme. Supongo que no soy lo suficientemente popular ni les lamo el culo lo suficiente, pero qué se le va a hacer, tengo cosas más interesantes en que dedicar mi tiempo.

Mantengo mi cuenta de tumblr, la de rol para mi y a mi gusto, pasándome por el forro las críticas de los demás, y la genérica sin molestarme ya ni en comentar porque veo que los comentarios ofenden, e incluso he creado otra para almacenar referencias sobre vestidos porque es un tema que me encanta, pero ya no me involucro. Tener una opinión en tumblr es peligroso. Le dedico un rato breve al día, y luego ya lo dejo. No merece tanto tiempo, y solo lo valoro como fuente de información (hay noticias que gracias a tumblr soy la primera en enterarme) y para desmelenarme con respecto a mi personaje de rol. Pero nada más.

Y en cuanto a estas personas… solo siento el tiempo que perdí con ellas, y, a veces, que tengo que poner buena cara, porque todavía son amigas de otra gente que, hasta ahora, sí que me respeta y (creo) me aprecia, y me niego a romper con ellas solo porque haya una manzana podrida.

Algún día apuñalarán por la espalda a alguna de las demás. Hasta entonces… con su pan se lo coman.

martes, 22 de octubre de 2013

HE VUELTO...





Y con estas dos palabras podría dar por finalizada la entrada, claro, pero entonces quedaría un poco soso, y además no va con mi estilo… Además, hay mucho que explicar. O nada, que en realidad no os importa, pero si seguís aquí, si realmente esperabais leer algo mío de nuevo, supongo que os la mereceis.
En realidad no sé si es pronto o no para cantar victoria, pero vuelvo a tener ganas de escribir y de compartir cosas, y como otros formatos como facebook se me quedan cortos y además inundan a la gente con lo que escribo, prefiero escribir aquí que viene a verlo solo quien le interesa, y donde puedo explayarme a gusto y sin remordimientos.

Por lo tanto creo que procede una pequeña puesta al día, ya que han sido… ¿casi cuatro años sin escribir? Bueno, en realidad un poco menos. Tengo varias entradas en formato borrador que nunca terminé de subir, así que no os sorprendáis si veis entradas de 2010 que nunca habíais leído. He pensado que ya que me tomé la molestia de escribirlas, procede que estén aquí, así que las voy a pasar de borrador a publicado, tras maquetarlas un poco y añadir los enlaces correspondientes. Además me pueden servir de referencia para las siguientes, en las que intentaré resumir (aunque resumir no es mi estilo, así que esperad tochazos de varios párrafos) lo que he hecho durante este tiempo y por qué he abandonado completamente el blog.

Pero como dijo Michael Ende, y viendo que la cosa va para largo, eso es otra historia, y será contada en otra ocasión…

P.D. También me doy cuenta de que me he dejado comentarios por contestar durante todo este tiempo. De verdad que lo siento. No es nada personal... y si volveis y comentais de nuevo, prometo contestaros a todos...

miércoles, 14 de abril de 2010

CONAN ES UNA MARY SUE


Al hilo de la tan renombrada saga vampírica de Crepúsculo he leído (y oído) comentarios despectivos diciendo que la protagonista, Bella, era una “Mary Sue”. Dentro de mi ignorancia sobre según que temas, la verdad es que la definición, pensé, le venía como anillo al dedo. Y es que a mi me dicen “Mary Sue” y pienso en la típica niña bien de historia (norte)americana con moralina, ya saben, al hilo de “Peggy Sue se casó”… hasta físicamente me viene a la cabeza una damisela con pelo rubio y falda con cancan al estilo finales de los 50/principios de los 60, y una moralidad muy al estilo de la fantástica, preciosa película, “Pleasantville”. Sinceramente, pensé que la descripción le iba al pelo a Bella, y dentro del contexto en que lo leí, a los otros personajes a los que aplicaban dicho epíteto, como las inocentonas historias de Mercedes Lackey (que por cierto, son bastante más agradables de leer) o las acarameladas heroínas (siempre bellas, siempre inocentes, siempre con complejo de inferioridad) de las novelas románticas de toda la vida (las baratas, o las de Highlanders que tanta hilaridad sana nos han deparado en este hilo de mi foro favorito). Todo concordaba perfectamente.

Y de pronto, en ese foro en el que lurkeo pero nunca admitiré que visito, me encuentro información ampliada sobre las Mary Sues y me demuestran mediante diversos comentarios y enlaces que mi idea original está completamente equivocada. Porque resulta que una Mary Sue no es, como yo pensaba, el tipo de personaje que todas creamos en nuestras historias hiperhormonadas de adolescentes porque se trata de la chica inexperta, que es bonita pero no lo sabe (y no se lo cree, pero tiene que ser bonita para que sea creíble que el maravilloso protagonista se enamore de ella), que no tiene nada de especial pero que al final saca lo mejor de sí misma para conseguir salvar la historia, que al final da grima de lo acaramelada que es… en fin, una Bella de Crepúsculo cualquiera. Vamos, que a mi me ponen este dibujo de Deviantart (enlace proporcionado por dicho foro):

Y mientras yo creo sinceramente que la Mary Sue es la primera, resulta que no, que la Mary Sue es la segunda, la que parece Sailor Moon o cualquier otro personaje del Anime de toda la vida (que si, que no por ello es menos ridículo, pero es que ¡es tan frecuente!).

Y es que ahora resulta que las Mary Sues son personajes hiperinflados, con superpoderes, superfantásticos, que destacan por encima de todos los demás y que hacen que todos los demás personajes de la historia caigan a sus pies. Vamos, lo que los franceses daban en llamar, en los círculos de los juegos de rol y a raíz de cierto personaje que acabó teniendo su propio comic, un Wismerhill. Y me cortocircuito toda porque… entonces, ¿por qué la gente dice despreciarlos tanto?

Mirad este test que proponen en uno de estos foros, y ahora pasádselo, no al personaje de vuestra invención, ese que jugais en vuestra partida de rol particular, ese que habeis personificado en una BJD de resina, ese que inventasteis en vuestra adolescencia para enamorar a vuestro héroe de turno… sino a personajes populares, incluso clásicos, como Superman, Flash Gordon, Tarzán, Scaramouche, cualquiera de los superhéroes modernos, Thorgal en el comic europeo, personajes del cine de actualidad como Neo de Matrix, personajes de videojuegos como Lara Croft o el Príncipe de Persia… y a ver que os sale (lo que más me joroba es que si esos personajes son hombres y los crean hombres, entonces está bien. Pero si son mujeres y los crean mujeres, entonces es que vivimos en el fantástico mundo de la piruleta o estamos hiperhormonadas)…

Yo he llegado a la conclusión de que Conan es una Mary Sue…

miércoles, 25 de noviembre de 2009

DOS GENIOS

No soy fan de Queen, pero poco a poco sus canciones se han ido metiendo en mi vida y de pronto van entrando, despacito y sin hacerse notar, en la lista de mis favoritas, y me doy cuenta de que hace 18 años se perdió un genio, una voz única, uno de los pocos famosos a quienes la muerte, en vez de convertirlo en un mito, ha reafirmado el talento que ya se le adjudicada y ha hecho, sobre todo, que le echemos MUCHO de menos. A Freddy Mercury lo descubrí relativamente tarde, gracias a mi amigo Santi, y lo perdí a los dos años de haberlo conocido. De pronto canciones como The Show Must Go On adquirían otro significado y me ponían los pelos de punta cada vez que las oía.

Y este año, otra amiga (sí, los amigos valen un mundo), al día siguiente del aniversario de su muerte, me hace llegar esto:



Y creo que el mejor homenaje que puedo hacerle al maravilloso Freddy Mercury es el del legado de otro genio, Jim Henson, el único famoso cuya también prematura muerte me hizo llorar.

Va por los dos. Espero que estéis en el mismo sitio al que vaya yo cuando me muera porque sin vuestras obras, el Paraíso no podrá llamarse Paraíso.

jueves, 17 de septiembre de 2009

ESPECIE EN EXTINCIÓN

Luis Piedrahita, humorista excepcional y acertado cronista de lo cotidiano, comenzaba uno de sus monólogos hablando de “una de las cosas que más le gusta atesorar a los seres humanos y que, sin embargo, no da la felicidad: las bolsas de plástico”. Como en tantos de sus monólogos con los que me he sentido identificada, solté una carcajada al oirlo: en mi casa las bolsas de plástico son una plaga sólo comparable a la de las cosas que colecciono voluntariamente, y es que mi conciencia ecológica se resiste a tirarlas a la basura, así que las guardo para reutilizarlas, bien como bolsas de basura, bien como bolsas de transporte, o, la mejor solución que encontré en mucho tiempo, tras una selección previa de las bolsas procedentes de compras “limpias” (ropa, libros, regalos, etc... nunca las de alimentación, por si acaso), se las bajo a la dueña del kiosco de revistas de debajo de mi casa, que normalmente las gasta en una sola mañana, pero me las agradece como si le diera provisión para todo un mes...

Ahora leo que (por fin) se va a tomar en España la medida que hace tiempo se tomó en otros países como Francia, y que la mayoría de los comercios van a retirar las bolsas de plástico o las van a poner a la venta, para intentar reducir su consumo, y me invaden sentimientos antiguos.

Siempre he procurado reducir al máximo mi uso de bolsas en la compra. Si bajo al supermercado de debajo de casa, con mi viejo carrito vestigio de la lista de bodas del Corte Inglés (sí, ¿qué pasa? Yo puse en mi lista de bodas cosas útiles), intento meter todo en el carrito y no usar bolsas, o como mucho, meter en bolsas lo que no me cabe en el carrito (siempre hago corto...). Si voy con el coche al hipermercado, apuro las bolsas al máximo, y para las cosas grandes como botellas o la arena del gato no uso ninguna – me parece un desperdicio usar una sola bolsa para un solo producto. Me enervo cuando la cajera, al embolsar por su cuenta para ayudarme, mete cuatro cosas y luego pasa a la siguiente bolsa, y relleno las bolsas que ella deja a medias. Y cuando al llegar a casa recojo todo, todavía me asombro de la cantidad de bolsas que se me van acumulando bajo el fregadero o en el armario de los papeles.

Como digo, parece que las cosas van a cambiar, y me alegro. Tengo provisión de bolsas de basura para unos cuantos meses, puede que incluso años, así que por esa parte no tengo queja. Pero ahora toca coger nuevas costumbres. Para cuando vaya al hiper con el coche ya he tenido la precaución de meter en el portamaletas un lote de bolsas de tela o plástico fuerte, de esas que dan los laboratorios en los congresos o las que últimamente me ha dado por adquirir en Vistaprint. Para las compras en el super, seguiré con mi carrito.

¿Y si me pilla de paseo?

Creo que tendré que echar un vistazo a mi colección de bolsas, y meter unas pocas en el bolso. Nunca se sabe, y me fastidiaría pagar, aunque sean unos céntimos, por una bolsa de las que ya tengo miles en casa. Incluso en el trabajo.



Me alegra pensar que van a ir desapareciendo, como el Dodo....

jueves, 4 de junio de 2009

LA CUCARACHA, LA CUCARACHA...

No sé que tienen las cucarachas para que en general despierten tanta repugnancia (a mí la primera). A pesar de los intentos por reivindicar su imagen en películas como “El Cuchitril de Joe” (imprescindible, por otro lado), encontrarme con una de ellas me da escalofríos, ya esté viva o muerta. Y como a mí, a muchas otras personas.

El caso es que, aparte de su asociación (no siempre correcta) con la mala higiene, y la leyenda urbana de que transmiten enfermedades (como cualquier otro animal que viva a la intemperie sin control veterinario, por otro lado), la cucaracha es un insecto completamente inofensivo. No he oído ni leído de casos de gente que hayan sufrido picaduras de cucaracha o que estas les hayan atacado de alguna otra manera. Pero nos siguen resultando asquerosas y repugnantes. Una amiga de un grupo americano, cuando se suscitó esta duda en público, bromeaba diciendo que era un recuerdo atávico de cuando las cucarachas medían 2 metros y devoraban seres humanos.

No lo sé, pero lo cierto es que estoy hasta las gónadas de las temporadas de fumigación en mi comunidad. En mi casa nunca se ven cucarachas... excepto cuando viene el exterminador. Entonces las pobres, moribundas, salen a agonizar al pasillo, al suelo de la cocina, incluso al dormitorio. Raro es el día que no tengo que quitar, mirando para otro lado y esperando que no haga un último movimiento sorpresa, con la escoba y el recogedor para guardar las distancias, alguno de sus cadáveres (que además tienen la mala costumbre de dejarse las patitas por ahí). Con lo bien que están ellas en las cañerías sin molestar a nadie.

(Y menos mal que Jonsey todavía no me ha ofrendado ninguna a las tantas de la mañana mientras duermo plácidamente en la cama. Creo que me moriría del infarto...)

lunes, 25 de mayo de 2009

DESPEDIDAS DE SOLTERO-A

Y ya llegó, y ya pasó, la despedida de soltera de mi sobrina. Y yo pensaba que me iba a dar más pie para mi entrada sobre lo aburridas que son las despedidas de solteras, pero me he sorprendido a mi misma porque la verdad es que lo pasamos francamente bien. Y eso que después de las mil vueltas que dí con su video de regalo, la pifié al final diciendo que se lo dedicábamos “sus primos Jose Manuel y Sonia y su sobrino Leo”, cuando en realidad somos sus tíos y su primo... Mi subconsciente insiste en quitarse años... Menos mal que entre lloro y lloro, no le dieron especial importancia...

Aparte de eso, cenamos más o menos bien, y trajeron una “drag queen” para hacer un poco de espectáculo, un chico simpático, gracioso y que realizó un par de monólogos picantes y una versión del juego de las sillas con el que todos nos divertimos. Y mira que yo tenía mis dudas (y que ya me estoy viendo venir que me moriré sin ver un “boys”, la única actividad exclusiva de las despedidas de soltera que me despierta cierta curiosidad).

Y el caso es que las despedidas de solter@ nunca me han gustado. Tanto como adoro las bodas, odio las despedidas de solter@. El concepto en sí me parece absurdo, me parece que parte de una premisa equivocada. Parte, para empezar, de la idea de que el hombre, cuando se casa, pierde su libertad para quedar con sus amigos. Vaya idea deprimente. Como si una vez casado ya no conservase ni su vida ni su identidad. Y digo yo, si te vas a casar con una persona a la que quieres y con la que quieres estar, ¿no ha sido parte de tu libertad el querer casarte? Si mientras habéis sido novios, habéis quedado con los amigos que os ha dado la gana, ¿no va a poder seguir siendo así después del matrimonio?. Como digo, es una premisa machista, egoísta, deprimente y con el prejuicio de que el matrimonio es malo. Hijo mío, si necesitas una despedida de soltero, es que en realidad no necesitas casarte.

Y como las mujeres somos tontas y lo tenemos que copiar todo, aunque sea una tontería, vamos y hacemos despedidas de soltera. Que viene a significar lo mismo. Que cuando nos casemos ya no vamos a ver a nuestras amigas. Y lo mejor de todo es que en esas fiestas juntamos a amigas y familiares con las que en realidad no nos hemos ido de juerga en la vida, porque nuestra relación viene de otras cosas, así que no pegamos ni con cola. Y no sabes que hacer y te sientes incómoda. Y como además te faltan tus amigos del sexo opuesto, o tu novio, o quien sea, TE ABURRES soberanamente, y estás deseando irte...

Vale, que no todas las despedidas de soltero/a son así. Que en algunas, como en ésta que digo, te lo pasas bien. Pero la verdad, me siguen pareciendo un despropósito. ¿Sabeis cual es la mejor despedida de solter@ a la que he ido en mi vida?

Pues a una en la que un amigo decidió que fuésemos a cenar, con él y con su novia, todos sus amigos y amigas. Sin distinción de sexos. Sin tonterías pseudoeróticas embarazosas. Simplemente a pasarlo bien. Como hemos hecho siempre antes de casarnos, y como hemos seguido haciendo después.

Y es que con esto me pasa como con la festividad de Santa Águeda. Me aburren las fiestas “sólo para chicas”. Como decía el español del chiste, cuando un mejicano le decía “¡¡¡En mi país somos todos muy machos!!!”. “Pues en mi país somos la mitad machos, y la mitad hembras, y lo pasamos de vicio”. A mi me gustan mis amigos tanto como mis amigas, y no me atrae nada ir a una fiesta que excluya a cualquiera de ellos...

jueves, 14 de mayo de 2009

SARNA CON GUSTO NO PICA


Hace unos meses me metí en uno de esos embolaos en los que no debería haberme metido. Mi sobrina Patricia se casa el próximo Junio, y le ofrecí (a su madre, para que ella no se enterase) a hacerle una de esas películas/pase de diapositivas con recuerdos de la infancia y tal para que todos soltásemos una lagrimilla. El caso es que como siempre se me ha echado el tiempo encima, y ahora estoy casi histérica porque tengo la sensación de que no lo voy a acabar a tiempo y, si lo acabo, no va a estar a la altura de lo que me gustaría hacerle (o de lo que ella se merece al menos)...

De hecho, no tengo ni siquiera claro lo que le voy a hacer. He empezado a esbozar una presentación en Powerpoint, con fotografías y algún que otro montaje para echarnos unas risas, luego quiero transformarlo en una película y montarlo con un programa de montaje de video, con música, efectos y esas cosas. En dos tardes que le he dedicado la verdad es que lo llevo bastante avanzado, pero me atasco más con la fase creativa (el ¿Qué demonios pongo aquí para que quede bien?) que con el trabajo en sí.

Quiero pensar que al final, como en el decálogo de las fases de un proyecto*, llegaré a la fase 9 y saldrá algo que encima, quedará bonito y todo, pero ahora mismo estoy en la fase 6, y no sé muy bien por dónde cogerlo...

Y la pregunta tonta es, ¿por qué me meto en estos embolaos, si siempre me pasa lo mismo? Siempre me meto a hacer manualidades extracomplicadas para el frikinvisible de la aldea, me vuelco en maquetar una versión personalizada una revista para la despedida de soltera de mi prima, o preparo un montaje de video de la obra del teatro de Oxford y se lo mando a todos los amigos de aquella época de los que aún conservo la dirección... Consumo una gran parte de mi tiempo haciendo algo que no niego que me guste, pero me trae de los nervios porque siempre creo que lo haré mal y a destiempo...

Supongo que es porque al final, quede como quede, la gente lo agradece. No voy a decir que manden un jamón o algo por el estilo (aunque no estaría mal, debería dejarlo caer la próxima vez)... es simplemente que ves sus caras cuando abren el regalo o miran la presentación, y sabes que has hecho algo bueno, algo que van a recordar, algo que les reafirma en que has perdido unas horas de tu tiempo porque les quieres...

Y ¿sabeis? Eso recompensa lo suyo. Vale la pena, y hace mi vida un poco mejor.

Aunque ahora lleve tres días casi desesperada porque creo que no voy a llegar a tiempo (o tenga ganas de asesinar a Bill Gates porque el Powerpoint se me cuelga sin saber por qué) ...

*Decálogo general de las fases de un proyecto:
1. Optimismo general
2. Fase de desorientación
3. Desconcierto general
4. Periodo de cachondeo incontrolado
5. Búsqueda implacable de culpables
6. Sálvese el que pueda
7. Castigo ejemplar a los inocentes
8. Recuperación del optimismo perdido
9. Terminación inexplicable del proyecto
10. Condecoraciones y premios a los no participantes

sábado, 14 de marzo de 2009

CÓMO PASA EL TIEMPO

Para esta entrada me voy a poner un poco en modo “abuelo Cebolleta”, si no os importa.

Cuando estaba haciendo los cursos de doctorado para realizar mi tesis doctoral, allá por 1991-92, hubo una chica pelirroja a la que no conocía prácticamente de nada que un día me abordó para pedirme ayuda con unos apuntes. Entre pitos y flautas aquello se fue convirtiendo en una gran amistad que con los altibajos típicos de no vernos ni llamarnos más que en ocasiones especiales (particularmente yo, que soy alérgica al teléfono) ha durado hasta ahora.

Isabel, que es el hermoso nombre de esta amiga, es una de las personas más dulces que conozco. Tiene una voz maravillosa, y no solo me perdona todos los desplantes que le he hecho sino que encima tiene el valor de decir que la mala amiga es ella por no llamarme tan a menudo como ella quisiera (cuando la que no le llama soy yo). Cuando yo la conocí tenía una hijita de dos años, Marina, todavía más pelirroja que ella, que ya es decir, y viví a su lado su embarazo y parto de su segunda hija, tan pelirroja como la primera.

El día en que Josema y yo nos casamos, Isabel leyó en la ceremonia, y las dos pequeñas, envueltas en vestidos azules, destacaban como dos hadas entre los muchos niños que asistieron, y aunque le hice el desplante de no tenerlas como damitas de honor, mucha gente pensó que efectivamente lo eran, cosa que me hizo mucha ilusión.

El caso es que anoche cenamos en el Gran Hotel. A mi madre le daban la Medalla de Oro al Mérito Profesional por su labor como matrona, y nos invitó a la cena de la Hermandad que se celebró por la festividad de San Juan de Dios y durante la cual recibiría la medalla.

Y en el cóctel inicial, mientras saludaba a viejos conocidos de mi madre aquí y allá, y algún compañero de trabajo perdido que acudía como consorte, de pronto veo a una preciosísima camarera pelirroja que saluda a Josema. Mi pensamiento fugaz fue que era alguna conocida de su familia, pero Josema enseguida me llamó. “¡Mira, es Marina!”. ¿Marina? ¿Qué Marina?. Durante esos eternos y bochornosos segundos en los que no reconoces a alguien, la total desubicación de la persona (no esperas encontrártela de camarera en el Gran Hotel, después de todo) y el estar viendo a una bellísima mujer adulta me impidieron reconocer a la niñita de cara de duende a la que conocí con dos años de edad. Casi inmediatamente me di cuenta, y me disculpé, y no pude dejar de mirarla toda la noche.

Curiosamente no me sentí demasiado vieja. Quiero decir, no pensé aquello de “Mirala, ya es toda una mujer, que mayor me estoy haciendo”. Simplemente pensé “Dios mío, como ha cambiado”, y me admiré de la transformación, y me avergoncé del hecho de que le debo a su madre una llamada de teléfono, y una cita, porque ella sigue pensando en nosotros, y aunque yo también pienso en ella, mucho más a menudo de lo que parece, la verdad es que no se lo demuestro.

Por lo demás la noche no acabó bien del todo. Tras la entrega de medallas, hubo el típico sorteo de chuminadas regaladas por los sponsors, algunas de cierto valor, otras de ninguno, la mayoría inútiles. Leo, como es lógico, se ilusionó con que le tocase algo. Yo me acordé de aquella vez en que tuvimos un día con el Colegio de Médicos en el Parque de Atracciones, hubo también un sorteo entre todos los niños, y como había más premios que niños, en vez de hacer un sorteo con un número para cada niño, para que a todo les tocase algo, y luego una segunda ronda, dieron dos números a cada niño, de forma que al pobre Leo no le tocaba nada mientras muchos niños se iban con dos regalos. Cuando el pobre Leo (que tendría 3 ó 4 años, no más) estaba al borde de la deshidratación, le importaba un bledo el mundo, y ya sólo quedaba un regalo, por fin, salió uno de sus dos números, y se llevó el mejor regalo de todos, una pequeña televisión en blanco y negro (los otros regalos eran juguetes baratos, cometas, etc) que se sintonizaba fatal y que lleva desde entones dentro de su caja guardada en su cuarto. Ironías de la vida. A esas alturas, además, el pobre Leo estaba tan desesperado que le importaba un bledo ganar nada. Se fue a casa llorando sin darse cuenta de que se había llevado el mejor premio.

El caso es que esta vez me acordé mucho de aquella situación, aunque temía que no cayese la breva de que ocurriera lo mismo, y así fue. De cinco personas que estábamos, sólo tocaron dos premios, uno a mi madre (un pañuelo de seda bastante mono) y el otro, tras un buen rato, y cuando Leo ya llevaba un buen rato anegado en lágrimas, al propio Leo.

Desgraciadamente no pudo ser peor regalo – para eso, más valía que no le hubiera tocado nada. Una empresa tacaña regalaba una solitaria sesión de iniciación (obviamente con la intencion de que el cliente luego pagase el resto) de fisioterapia en sus instalaciones. La media de edad de los invitados a la cena debía ser de 60 años así que el regalo no iba desencaminado… pero el pobre Leo se llevó el disgusto de su vida.

Ni siquiera la intervención de Fernando Arcega, invitado también a la cena, y que demostró una vez más que es una grandísima persona y no sólo por su estatura, que vino a consolarle y a darle ánimos, le sirvió de nada*.

martes, 3 de marzo de 2009

CRISTOBAL

Hay una empresa en Sevilla cuyo numero de teléfono fijo es exactamente igual que mi móvil, excepto, claro está, la primera cifra (que en su caso es un 9, y en la mía un 6). Por algún extraño motivo, desde los más de 10 años que hace que tengo el mismo número de móvil, muchos de sus clientes no saben distinguir entre ambos números de teléfono y rara es la semana que no recibo al menos una llamada desde Sevilla, preguntando por un tal Cristóbal. Un día, una chica con la típica chispa y acento andaluz se quedó muy cortada cuando le dije que se había equivocado, me preguntó con qué número estaba hablando y cuándo se lo dije contestó “¡Ah, es que he hecho un max-mix con el fijo y el móvil!”. Por eso me piqué y comprobé qué compañía era, y ya les tengo fichados y todo.

La verdad, ya me lo tomo hasta a risa. Cuando vaya a Sevilla voy a ir a visitarles y a conocer a Cristóbal en persona, y a darle recuerdos de todas las personas que le llaman a mi móvil por error. ¿Me pregunto si me pagaría algo por cogerle los recados?

jueves, 25 de diciembre de 2008

PROBANDO, PROBANDO


Papá Noel este año ha estado rumboso y tecnológico. Y una de las cositas que me han caído ha sido el ASUS EEE PC 900 HD desde el que estoy escribiendo ahora mismo. Era un aparatejo que ya me iba por el cuerpo desde que lo vi (o un pariente lejano, porque realmente no era este modelo) durante las vacaciones en Irlanda este verano.

Se trata, en líneas generales y hablando de todos los cacharros de este tipo, de un miniordenadorcito de viaje con conexión WiFi y lo básico para poder hacer un tratamiento de texto y otras labores básicas. Así que cuando vi el primero, en Dublín, estuve a esto de pedir uno de autorregalo de cumpleaños, y no cayó en Belfast porque la oferta estaba agotada. Me parecía perfecto para poder actualizar este blog en los ratos muertos, comprobar el correo electrónico en el aeropuerto o cualquier otro sitio público donde hubiera WiFi disponible, y echar algún vistazo a los foros y demás. No necesitaba más funciones. Hay quien me podría decir que hay teléfonos móviles que me pueden ofrecer funciones similares, pero personalmente, esto me ofrecía varias ventajas sobre el móvil. La primera, la seguridad de que si me conecto con este aparato a internet, lo estoy haciendo a través de WiFi y no a través del propio movil, con lo cual no controlo el gasto que me puede costar la conexión. La segunda, que, pequeño como es, esto es un ordenador, y por tanto tiene teclado de verdad (aunque sea en miniatura), y en este caso, también mouse pad o como se llame esa pequeña superficie que suple en los portátiles a un ratón de verdad. Vamos, un portátil de verdad, porque dado su tamaño, esta cosita sí que me la puedo llevar (y pienso hacerlo) a cualquier sitio. ¡Bien!

Al ASUS le acompañó una tarjeta Wacom para dibujar desde el ordenador. Esta mañana hemos estado “jugando” con ella, y aunque me temo que me va a costar acostumbrarme, quiero trabajar con ella y recuperar de algún modo mi interés por el dibujo. Todo esto en realidad es parte de una campaña de Josema por que vuelva a los viejos tiempos y dibuje más. Él siempre ha tenido una fe ciega en mi (limitado) talento y como no hago más que darle largas por el tema de que no tengo tiempo, me ha abierto una cuenta en Deviantart y ahora me ha hecho este regalo, con la esperanza de que me anime y postee tanto mis viejos dibujos (que tendré que ir escaneando poco a poco) como los que haga nuevos con la Wacom. A ver si con eso ilustro sus historias y nos potenciamos y animamos mutuamente….

lunes, 22 de diciembre de 2008

FELICITACION DE FIESTAS APROBADA POR MI ABOGADO

Con tanta polémica sobre si vivimos o no en un estado laíco, sobre si hay que quitar los símbolos religiosos de los colegios y sobre si estos han de celebrar o no la Navidad, ya sólo me atrevo a mandaros esta felicitación:


Por favor acepte, sin obligación, implicación ni otra intención, mis mejores deseos de una celebración de las Vacaciones del Solsticio de Invierno (o de Verano, según el hemisferio en el que Vd. habite, o simplemente desee habitar) consecuentes con el medio ambiente, responsables socialmente, poco estresantes, no adictivas y sin diferenciación de géneros, practicadas según las tradiciones más agradables de la inclinación religiosa de su elección, o prácticas seculares de su elección y con todo el respeto por las inclinaciones y/o tradiciones religiosas/seculares de otros, o su elección de no practicar tradiciones religiosas o seculares en absoluto, y un reconocimiento fiscalmente exitoso, personalmente provechoso y médicamente no complicado del comienzo del año 2009 según el calendario generalmente aceptado pero no sin el debido respeto a los calendarios de elección de otras culturas cuyas contribuciones a la sociedad han ayudado a la construcción de este país (sin implicar que no hayan ayudado también a otros países) y sin tener en cuenta su raza, credo, color edad, habilidad física, fe religiosa, elección de plataforma informática o preferencias sexuales de la persona a la que se ofrecen los deseos.

Aceptando estos deseos Vd. acepta estos términos:
- Este deseo esta sujeto a clarificación o retirada, puede transferirse libremente sin alteración del deseo original, no implica ninguna promesa por parte del ofertante de realizar personalmente o por medio de terceras personas ninguno de los deseos, no es válido en caso de que éstos no estén permitidos por la ley y puede ser revocado a discreción del ofertante.

- Este deseo esta garantizado para realizarse dentro de lo esperado siempre que se apliquen normalmente circunstancias favorables durante el periodo de un año o hasta la recepción de una felicitación de fiestas subsecuente, lo que ocurra en primer lugar, y la garantía está limitada al remplazamiento de este deseo o la emisión de un nuevo deseo a la única discreción del ofertante.

martes, 9 de diciembre de 2008

ALDEANOS, ¡AU!

Contar la Aldea Rolera 007 en una sola entrada sería difícil e insuficiente. Tres días de dormir poco y disfrutar mucho, pero sobre todo, tres días de estar con ELLOS.

Hay momentos, hay situaciones, hay cosas que no significan lo mismo según con quien las compartes. Yo llevo tres años preguntándome que tipo de conjunción astral hizo que un día, en Arija, nos juntásemos un grupo de personas con intereses tan afines, pero sobre todo, tan buena gente, que encajásemos todos tan bien, y que quedase esa sensación de vacío tan grande que quedó cuando nos separamos. Que siguiéramos viéndonos dos veces al año, que cada vez fuéramos más gente, y que sigamos queriéndonos todos como si fuéramos hermanos.

Solo puedo decir que un año más me he quedado huérfana hasta la próxima aldea. Este año me queda un trocito de mi frikinvisible (amigo invisible) para hacerme compañía en la larga espera – el grandísimo Pallando me regaló algo que sabría que sería especial, una caja de música (leyó aquí mi pasión por ellas), y la aderezó con un recuerdo personal suyo que hará que nunca vuelva a oír esa música sin pensar en él. Los recuerdos de un rol en Vivo que nos costó sangre, sudor y lágrimas coordinar, y que ellos supieron hacer tan especial, rellenando los huecos que nuestros despistes habían dejado, enriqueciéndolo con su imaginación y su talento y con una caracterización que ya hubiera querido Hollywood para sí. Las partidas que jugamos y las que hubiéramos querido jugar, pero no hubo tiempo. La accidentada excursión a Buitrago, a la que fuimos nueve y solo llegamos cuatro. Las lágrimas de Leo en el momento de partir, enterrado bajo los muchos regalos que le hicieron los aldeanos, porque sí, porque ellos son así.

Nos quedará el foro, para seguir recordando momentos, y las fotografías, e incluso la cuenta en Facebook que nos hemos hecho casi todos para seguir haciendo el tonto y hablándonos como si siguiéramos juntos. Nos queda, por fin, la cuenta atrás para la próxima, que aún no tiene fecha, pero imaginamos que será el puente del 1 de Mayo del 2009.

Y nos queda, nos quedará por siempre, la magia que nos unió.

Que no se acabe nunca.Aldeanos, ¡aú!

miércoles, 3 de diciembre de 2008

PREPARATIVOS

Estos días tengo todo un poco abandonado. No es que no se me ocurran cosas de las que escribir, pero entre el trabajo, un megapedido de Dollmore en el que me enredé en BJDoll.net (y bien que me lo estoy pasando), los preparativos de la inminente Aldea Inforol para este fin de semana, y decorar la casa para Navidad, apenas he tenido tiempo.

Así que este post es un pequeño paréntesis para deciros que un día de estos seguiré, pero probablemente no hasta la semana que viene. Aún tengo que escribir las tarjetas navideñas, que es el único momento en que respondo las cartas de mis amigos... ains... En fin, ya lo dicen, sarna con gusto no pica.

Eso sí, ya he dejado programada la felicitación de Navidad. Para el 22 de Diciembre, que ponerla ahora me parecía pronto. A ver si os gusta.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

TRES MAS DE BANCOS

Un poco al hilo de la última entrada, se me han juntado tres historas de bancos que contar.

Por un lado, ayer por la mañana aproveché que tenía una reunión a las 9.15 para ir primero a la Ibercaja y devolver el recibo de los HP de los seguros Carrefour. Me fui a la oficina donde tengo la cuenta corriente, por aquello de que si tenía que dar orden de que no volvieran a aceptar recibos de aquí los amigos, no me pusieran pegas de “Aquí no tiene Vd. Su cuenta”, y todo eso. Y al final me presenté allí poco antes de que abrieran a las 8.15.

Durante el rato que estuve esperando pacientemente (al fin y al cabo, tenía tiempo), la señora de la limpieza estaba fregando con esmero el rellanito de la entrada dónde está ubicado el cajero automático, y sentado en el suelo a la izquierda de la puerta había un hombre de mediana edad con aspecto de indigente que probablemente había pasado la noche en dicho cajero. Durante un rato nadie interfirió con nadie... la señora limpiando, el señor sentado defendiéndose del frío, y yo mirando la escena con una sensación extraña, de espectador de documental de National Geographic, o algo así.

De pronto, me veo salir a una de las empleadas de la oficina, concretamente (creo que la única mujer que he visto trabajando allí, aparte de las señoras de la limpieza) la que atiende en la caja, y se inclina hacia el indigente. No creais que le echó, o le dijo que qué pintaba ahí. Le sonrió amablemente y le dijo “¿Quiere unas galleticas para desayunar, que tenemos aquí en la oficina?”

Mi asombro fue proporcional a la resurrección de mi fé en la raza humana. Estamos muy acostumbrados a que los pobres “hagan feo” y sean expulsados, incluso maltratados o asesinados como hemos visto en los periódicos. Pero en esta oficina, que, por cierto, siempre he dicho que es mi favorita por la amabilidad y encanto de sus empleados, este señor tenía, seguramente, algo parecido a un hogar. Por la confianza con que la cajera habló con el señor, sin duda este hombre había pasado más noches allí.

Olé por ellos. Detalles como estos deben recordarse, para que no conste solo lo malo. Como digo siempre, hay MUCHA gente buena, lo que pasa es que los malos cunden más...

Por lo demás, al poco abrieron (justo cuando la señora de la limpieza había fregado el suelo, todo sea dicho. Me sentí muy miserable pisándole el fregado), devolví el recibo (por lo cual, por cierto, me he enterado hoy que me han cobrado una comisión de 50 céntimos, a los de Carrefour los voy a matar), me indicaron muy amablemente que podía hacerlo también por internet, con lo cual no necesito volver a madrugar para ir a verles, y me encaminé andando a la reunión, en la que había quedado con la directora del hospital.

Como me fui sin coche, al terminar la reunión me aproveché vilmente de mi jefa para irnos juntas en el suyo, y por el camino surgió el tema de los bancos. Entonces ella me contó una historia similar a la mía, solo que todavía ponía los pelos más de punta. En su caso, tenía una cuenta con el Banco de Santander, creo, que no usaba mucho. De dicha cuenta el banco le mandaba un extracto cada 6 meses, y en el último se lleva la tremenda sorpresa de que la tiene en números rojos. Y no unos números rojos cualquiera, no. Más de 700 euros, y encima pagando cada X tiempo una comisión por descubierto (¿cómo puede solucionarlo si no se lo comunican? Yo alucino. Claro, cuanto más tiempo en la ignorancia, más comisón).

El caso es que se informa, y descubre que le han estado cobrando recibos de una domiciliación de una cuenta de teléfono de Vodafone que ella no ha contratado. Recibos, además, por valores altísimos, de hecho el último ya se lo han rechazado los del banco porque supera los 900 euros. ¿Os podeis imaginar? A los cabrones de Vodafone les das un número de cuenta, domicilias ahí un teléfono movil, y da igual que el nombre del titular de la linea no tenga nada que ver con el titular de la cuenta o que no haya un documento firmado por éste último aceptando la domiciliación. ¡Hala, a cobrar!

Por supuesto, al final y tras muchos quebraderos de cabeza, lo han arreglado, pero tiene delito la cosa. Como dije antes, ¡qué fácil es hacerse rico!

Y como no hay dos sin tres, a la tarde tuvimos otra historia que contar. Me bajé a comprar unas cosas al Galerías Primero, y al ir a pagar con mi tarjeta de ING direct de toda la vida, me encuentro que no me la aceptan. Como ya me había pasado hace poco que la banda magnética había fallado, les pasé otra tarjeta, y listo.

Pero estoy tan tranquila en casa, y de pronto oigo que he recibido un mensaje en el movil. Lo leo y dice lo siguiente: “Rogamos se ponga en contacto con nosotros en el teléfono XXXX por una incidencia con su tarjeta”; y remite ING direct. Mosqueada, llamo al teléfono que me indican a la vez que compruebo los datos de la tarjeta en la página web de la entidad, y aunque (respiro aliviada) no hay ningún gasto sospechoso, me doy cuenta de pronto de dos cosas: a) Mi tarjeta y la de mi marido están anuladas y b) Aparecen dos tarjetas nuevas que no he solicitado.

Y a todo esto, el amable joven que me atiende en la linea telefónica, me dice que en este momento todos los operadores de tarjetas de crédito están ocupados y que tengo que esperar, tiempo durante el cual pienso de todo.

Al final, me pasan con una operadora, quien me dice que ha sido una orden de VISA, que ha mandado un listado de números de tarjeta sospechosos de uso fraudulento, por lo cual por ley proceden automáticamente a anularlos y a mandar una tarjeta nueva sin ningún tipo de cargo para el usuario. Mosqueo total. Mi tarjeta (como digo, comprobé todos los gastos y todos eran correctos, aunque hubo un pago de Paypal que por culpa del Firefox mandé sin querer dos veces y hubo que anular uno, pero todo eso estaba controlado) podía ser sospechosa ya que la uso mucho y sobre todo por internet. Pero, ¿la de mi marido, que no la usaba desde vacaciones? Y encima, ahora, hasta que recibiéramos la tarjeta nueva, nos quedábamos sin tarjeta!

Reconozco que me enfadé. No con la operadora, que no tenía ninguna culpa, ni con el banco, que había hecho lo que tenía que hacer, sino con la situación y con quien quiera que hubiera mandado el dichoso listado. Por lo que me dicho la chica, recibían alertas de VISA prácticamente todos los días, pero esta vez les habían advertido de que probablemten recibieran muchas llamadas de consulta porque el listado era muy extenso. Definitivamente MUY extenso, ya que por lo que sé también a mi padre le hicieron lo mismo.

Pero a la larga, y una vez superada la sorpresa inicial y hecha a la idea de que iba a tener que actualizar todas mis bases de datos en las que tuviera los números de mi tarjeta de crédito, tuve que reconocer que ING direct seguía siendo un banco en el que puedo confiar y con cuyo servicio estoy satisfecha. Habían resuelto la situación rápidamente, con el mínimo de molestias posibles para el usuario y avisando puntualmente de la situación. Así que en realidad, no tengo motivo de queja. No con ellos. Además, mejor que te anulen la tarjeta antes de que alguien la use que no después, ¿no?

martes, 14 de octubre de 2008

DE BODA

El sábado 11 de octubre (víspera del Pilar, vaya fechas!) fue por fin la boda de mi prima Ana. Me pegué desvelada desde las 6 de la mañana, convencida de que después de la faena con el traje que me puse para la boda de Carlos en Madrid, el traje que me había comprado para esta boda también me iba a ir pequeño. Llevo varios días (por no decir años) que me quita el sueño el tema del peso, pero lo de esta vez fue exagerado. E innecesario, porque al final me iba bien, incluso algo ancho. Menos mal.

Llevo una temporada rara, que espero cosas que normalmente me encantarían, con poca ilusión. Por suerte luego las disfruto como siempre y este ha sido el caso. Iba con pereza, pero luego acabé hasta emocionada. El incidente del coche de alquiler tuvo algo que ver, no hay duda. No sé si lo comenté el otro día, pero cuando le acompañé a la prueba final del traje de novia, le ofrecí a mi prima regalarle el alquiler de un coche de lujo para la ceremonia. Es algo de lo que me quedé con las ganas en mi propia boda (a mi tío, al parecer, le hacía mucha ilusión llevarnos él en su recién estrenado Córdoba, así que me tuve que aguantar porque fui tan idiota que no me puse firme con aquello de que era MI día y no el suyo... ), así que me hizo mucha ilusión regalárselo a Ana.

Aunque no pudimos reservar el coche que le había gustado en un principio, le reservamos un precioso Rolls Royce blanco en Alquiler de Clásicos.com, empresa que forma parte de un grupo con cuyo dueño mi madre tiene cierta relación (organizaron un par de congresos con ellos, llevan los autocares del colegio de Leo, y nos prepararon el año pasado nuestro inolvidable viaje a Japón a través de su agencia de viajes). Así que yo no me perdía la llegada de mi prima a la iglesia en su coche de princesa.

Imaginaros mi shock cuando la vimos llegar en taxi...

Lo curioso es, el coche había llegado a la casa puntual, ya que lo habíamos visto... ¿entonces?

Pues entonces, el problema fue que el coche se paró, y al ser un coche antiguo, falló la batería y no volvió a ponerse en marcha. Me quedé de piedra, hecha polvo. Y si las bodas ya me emocionan, en esa, de pensar en el chasco que la pobre Ana se había llevado POR MI CULPA, me la pegué como una madalena. Menos mal, pensé, que como había insistido en que todo el mundo la esperásemos dentro de la iglesia, casi nadie la vio llegar.

A cambio, a la salida, el Rolls estaba ya allí, flamante, inmaculado, como si no hubiera pasado nada, y los comentarios cuando se subió (“Parece una princesa”) me compensaron del disgusto.

Es verdad.

Parecía una princesa.

(Y la empresa, que conste, se portó con total honestidad y nos devolvieron el dinero)

 
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